22/5/07

El Idioma de las Flores (O las Voces de la Vida)

Tenia una cita en mi tierra natal y la he cumplido. Viejas semillas de una flor casi extinta esperan la próxima primavera con anhelo para brotar. Les he dado ánimos y les he dado parte de mi fuerza para que puedan lograrlo. El resto es una labor de ellas mismas pero estoy segura que podrán llevarla a cabo. Tienen una voz dulce de aromas y colores que me ha dicho lo que necesitaban. Las flores me hablaron en el interior de sus sueños en forma de semilla y me enseñaron las formas que ocultaban, y las razones que las llevaron a esconderse casi hasta la desaparición.
Hablar con las flores es extraño pero estimulante. Cada esqueje de su habla es pequeño y casi lineal, pero si los juntas es complejo y hermoso. Te recuerda una parte en tu interior que es igual que ellas, y en esos instantes te vacías de ti y te simplificas, y cuando es tu boca la que se mueve es desde tus adentros que canta y la canción es verde o roja o amarilla o de tantos colores y olores y ruidos que no veías que tenias, que entonces sientes que si estas cambiando algo también cambias algo en ti.
Son las voces de la vida que están todas conectadas. Las mentes y las almas son demasiado directas y visibles en comparación. Son paraísos ricos y fértiles con caminos o murallas. Están echas para entrar o salir. Para estar siempre en contacto. Sin quien relacionarse se marchitan.
La parte Viva es opaca en su superficie. No la entenderás solo si la miras. Tienes que respirar, tienes que nutrirte, tienes que fluir. Tienes que encajar en todas y cada una de sus partes, hasta que al final ves lo hermosamente simple que es.
No es un talento únicamente de comunicación, si no mas bien de identificación.
Quizás por eso se me da mejor saber lo que le pasa a las cosas vivas que leer las mentes.
Por que soy tan capaz de ponerme en su lugar, que temo llegar tan lejos que después no sabre dar la vuelta y recuperarme.

1 comentario:

El Toro de Barro dijo...

He entrado en tu espacio cuando buscaba reflexiones sobre el Holocausto. Y me he he encontrado con este hermosísimo relato sobre tu relación con las flores, que me ha recordado el mundo simbólico en que las hemos convertido para explicar -o expresar- nuestras más profundas emociones. Me acuerdo ahora del crisantemo, una flor que hemos utilizado en la representacion de la obra Guantes de Piel Humana para significar en ellos -muy en la línea de occidente- la experiencia de la muerte; pero he aquí que para los japoneses y birmanos es el gran símbolo de la vida en todo su poder majestad...

Te beso largamente