27/2/10

Antumbra (iv): Corona. El Orden de las Cosas.

Corona: Dícese de lo que ocurre cuando la Luna en un Eclipse se encuentra cerca del Apogeo, de manera que aun en la fase máxima permanece visible un anillo del disco del Sol.


Me deleita jugar con la luz que cabalga entre mis dedos. Este sol de la tarde, de este lugar maravilloso, esta colmado con mas luminosidad y viveza que el de cualquier otro momento.

Estiro los brazos. Abro las manos. Entre cierro los ojos. Dejo que el crepúsculo se me aproxime entre el baile ocioso de mis dedos danzarines. Es como si tejieras con los brazos y las manos, pasito a pasito, la noche .

Tana es un paraíso a ras de suelo, que tiene para hacerte sonreír jubilosa tímidamente y para, porfiar el resto del tiempo y que los momentos sean perfectos.


La música baila el agua en mis oídos muy flojito. Cuando pude seguirla, poder susurrar la primera canción en muchos días, el oleaje me recompenso con un sol primoroso. Asier se sentó conmigo y entre titubeos la cantamos juntos.

Ahora la canto mucho esa canción. La luz, que se extingue con toda su gloria, baila en mis yemas bajos su acordes. El vals solo se me dio bien en los brazos de Anibal, pero doy lo mejor de mi entre el sonido de las guitarras. Mis labios susurran y mis pies descalzos escarban en la oscura arena.

"Tu eres la cosa mas dulce.
Tu eres todo lo que necesito.
Tu yaces entre mi ombligo y mis rodillas.
Cuando te has ido.
Yo estoy ida
Cuando estas cerca.
No puedo hablar.
Podría bailarte hasta la muerte.
¡Oh amado!
¡Mi amado!
Estoy enamorada.
Estoy enamorada." (1)

¡Oh! tantas veces la he cantado desde aquella mañana.

Es un bálsamo de acordes que me arroba hasta dejarme sentada.

Entonces escucho otra voz cantarina que me viene corriendo desde la orilla y que se ríe y que pregunta como cada tarde la misma pregunta.

- ¿Mami, que miras?
- Al Sol grande y rojo, Cariño. Es por las tardes que me deja mirarlo.
- Yo también lo miro.

Se me tira al cuello y me tumba a la arena.
Esta niñita crece tan rápido, que parpadear es una puerta a una nueva sensación desconocida. Me hace cosquillas. Eso lo aprendió muy rápido. El como tener a su madre rendida.
Las dos nos acurrucamos y con la solemnidad de los chiquillos saludamos al atardecer con la danza de nuestros brazos.

Claro que enseguida se cansa.

Ella se pone a hacer dibujos misterios en la arena.
Yo lo miro por encima del reflejo del atardecer en sus rizos.
Los miro a ambos.

Echaría de menos a ratos París si no supiera que es la vocecilla de mi propio deseo y la melancolía por los amigos ausentes la que habla. Y que tengo presente que se cura con llamadas desde el teléfono de Bahr Dahr y charlas con Joao y Mayim y los chicos.

Por que, seamos sinceros y lo primero conmigo misma, no estoy perdida.

La voz del mundo esta fácil de asir. Solo hace falta contemplar el rostro sudoroso de Asier, trabajando animado en la eterna reconstrucción del Castillo en la Isla.
O el correteo salvaje, detrás de los patos y las arañas, de esta fiera que es Annette que cada vez se nos parece mas a Anibal y a mi.

Solo me hace falta sentirme aquí para percibir el sencillo latido.

Una puede sentirse en un lugar en este sitio, reflejándose en el espejo de de estas aguas y de su Fravarti.
Una puede sentirse en un lugar en cualquier localización si se siente en su centro.

Vine aquí por mi hijo, para que estuviera cerca del lugar y las gentes. De sus iguales.
Y el vacío, que pensé que yo tendría, no ha existido nunca.
No se por que lo imagine en aquel momento.
Incluso en estos meses de reacción dolorida y de lloros y gemidos y suspiros lastimeros, la sensación de bien estar es una fuente manante de vida.

Este lugar me recibe. Debía percibirlo desde el primer instante hace ya mucho tiempo.
Era yo la que me mantenía distante y reticente.

Entendedme. O quizás mejor, entiendete bien Gabrielle.
Amo París pero amo mas a mi hijo y no voy a elegir.
Es algo que no tengo que pensar y juro que he pensado mucho.
Tomo un largo vistazo atrás. Oigo todo lo que me he dicho en el pasado.
Reflexiono sobre los hechos y las acciones.
Intento poner en situación cada parte y cada sitio.

Recuperarme no ha sido solo cuestión del paso de los días.

Adoro cada segundo de tiempo el tiempo con Brann leyendo los dos en el silencio de la cripta.
Y también las tertulias con whiskey de las Orcadas o lo que quiera que Gavin haya pasado de estrangis en su petaca que cede de mano en mano.
Joao no me guarda ni una y Mayim es una esplendida anfitriona y el reflejo de la esencia cálida de lo que Nos Mira, junto a todos nosotros.
Las visitas también ayudan. Mina y Santiago y los peques correteando con Annette.
Isobel y su mirada fresca.
La sonrisa de Asier y Jeanne compartiendo cosas de amigos juntos...
Atesoro el hermoso regalo de Olympia y Pola, en forma de sencillo libro de poesías magnificas de Rumí que me disteis.

Y bruño la escogida cosecha de emociones fundamentales que me avivasteis.

Es sencillo decir que las heridas de la Alegría se templan en la evidencia del cariño mutuo.

Entre amigos. Entre las gentes que miran con hondura. Entre los que tienen claro el Orden de las Cosas.

El Orden de las Cosas no se rompe solo lo pierdes de vista.

Es lo que no son heridas lo que entra en parcelas mas complicadas.
En los desordenes que pululan por dentro y las ideas confusas.
En la dislocación de la posición de cada cosa.
En los Ordenes penetrantes.

Entonces tomo mi tiempo para pensar.
¿Que se puede se puede meditar que no haya reflexionado con tanto tiempo como siete años? ¿Que diferencia unos días mas? ¿O unos minutos?

La diferencia, puede estar, en la aceptación de, que cada instante en vida el encaje en su orden de los hechos, me confiere el fin del Silencio.
Una conexión calmada que desprende mis desvelos.

Hay una pregunta. ¿Por que hago lo que hago?.
Ya no esta solo en la mirada atrás. Esta en el ahora y en lo que va acercando.

He leído y he escuchado cada una de mis palabras registradas en mis diarios. Contienen la aventura de la vida en la que me embarco, en el origen, sin sonrojo, reflexión y vergüenza y a la que el respeto reverencial, la verdadera humildad, y la fe le han crecido por el camino.
Hasta llegar a estas tardes en las que con la música rezo.
Bajito como una nana susurrada sobre la cabeza de mi pequeña.

Si. Es fácil hacerlo. Puedo empezar a enumerar las razones como lo hacia antes, y seguro que repetiré alguna vez, aunque me empeñe en no hacerlo.
Poniéndome en la situación como en su centro y advirtiendo las sensaciones que me transmitían.
Eso es lo que esta escrito y dictado. Algunas veces no del todo. Con mucho Yo si.
Incluidas propuestas de abandonar ese foco extremadamente ombliguista.

¿Pero que dirían los demás? ¿Que hay en sus pensamientos si eres Pola, o Marion, o Asier... o Maria?

Seguro que...

El mal paso fue orgullo y no valor.
El inframundo me toco cuando no lo busque si no cuando me llevaron de la mano.
Declararme atea devendrá en una tabula rasa para el crecimiento de la fe, pero se erigió sobre el autoengaño.
Que puedo hablar de divisas, de palabras sagradas, de arboles de la vida y esas palabras han poblado mis actos pero... ¿Y su significado me ha llenado?.

Me preguntan por hago lo que hago. Y lo hacen con paciencia y sutileza llena de cariño.

Podéis contar tanto de mi como yo he contado pero, la respuesta a esa pregunta que se me formula en la garganta y antes no pronuncie, es lo que no puedo pediros.

No es solo inquirir por la razón si no también por el medio y por la definición.

Y sobre cuan siento mi lugar, aquí en mi interior y, en el cosmos tocado allí dentro por la respuesta.
Todos los símbolos son un misterio y al mismo tiempo la hebra de luz hacia su verdad palpable y hacia su conocimiento.

La diosa me conoce. Ella habla todo lenguaje. El que mejor el de los signos.

Cuando cierro los ojos lo imagino. Perfectamente visible. Asible. Despejado.

Se lo comento a Bran en un descanso, sabedora de que él, todos los que residen aquí en Tana, abrazan la vida en ese lenguaje y el asiente y sonríe.
Con su voz paciente reafirma mis palabras con pequeños detalles y me lee parte de los libros que esta desvelando y comparte parte de sus propias memorias.
Escucha todas mis sensaciones y me quedo con el influjo de las suyas mejor que si estuviera ante un espejo.

Pero no le comento que todos los elementos que se me aparecen no son nuevos si no que formaban ya parte del retablo que conforma la imagen del eclipse que no necesito cerrar los ojos para imaginarme.

Eso ya lo sabe y lo manifiestan sus ojos.

Significados y contestaciones.

En el eclipse el día tiene noche y la noche es de día.
En el eclipse el sol esta presente y la luna y todas las sombras que son posibles.
El sol alcanza toda su majestad.
La luna todo su apogeo.
Y las sombras son perfectamente visibles por fin y también sus contornos y sus limites.
La Oscuridad impenetrable de la Umbría.
Los Brazos imprecisos de la Paene Umbría, ni luz ni oscuridad.
El inverso de la Oscuridad.
Antumbra.

Sombra de eclipse anular.
Sombra de Corona.

Asier y Annette son la Corona que brilla alrededor de la cara nocturna de la diosa que me vigila. Interpuesta a mi para proteger a su amado y darme lecciones.
Abrazandome allí donde estoy sin la necesidad de ir a su encuentro para protegerme.

El símbolo que brilla sobre mi es el del Sol y el de la Luna.
Los dos compenetrados en un Halo sobre el firmamento.

No es contrario al de la santidad ni la sugiere.
Solo me permite mirar fijamente al Astro Padre y Señor.
Me permite mirar a mis hijos, a mis amigo, a mis parientes, y a toda la gente y la creación y no verlos con la oscuridad anegando los ojos por completo.

Comer la hiel y la ambrosía a pares iguales y no verterla. No rechazarla.

Por que ella es mi Madre, la Luna, El Árbol, El Eje, dando la cara por mi.
Por que el es nuestro Padre, el Sol, La Luz, La Verdad, nunca negandoseme.
Por que esto es sombra y gracias a Ella también es luz.

Eclipse Coronado.



Antes podía situarme en otro punto.
Después, que pueda encontrarlo de nuevo.
O me mantenga en el trazo intermedio.

Quizás esta sea mi Gloria.
Contemplar a la manera que Asier lo hace la gloria de la Luz y la de la Diosa en sus halos completos.
Por el dolor y por la hermosura de mi miseria trazada hacia otra cosa.
Metarmofoseandose de forma constante.

El augurio, las tentaciones, las acciones y decisiones que he tomado...

Ahora tengo sueños en griego cuyo contenido no traduzco pero si entiendo y palabras que se quedan en mi boca mas allá de su significado.
Veo las cosas que mueren tanto como las vivas y me siento en el abrazo de una negra compañía que no oscura.
Vistos los trazos del otro lado del Mundo y del Alma y de Dios se me ofrece elegir constantemente. Por que ese es el ciclo completo. Que se repite.

Ahora viene esa otra canción.
No tiene titulo y ni siquiera es es memorable en su música.
La canto por que la siento.
Annette se me sube al regazo.
Juega con los dedos con la luz del crepúsculo.
No la entiende pero la canta conmigo.
Sabe que me hace bien.

"Cayendo enamorada
en una senda abierta.
Buscando una opción
que nunca debí tomar.

Pienso en el pasado

mirando atrás
a mis errores.
Solo esperanza hay ahora,
solo esperanza hay hoy.

Mírame
a los ojos

solo por esta vez (...)
Dime que estoy viva,
dime que estaba bien,
dime que soy una rebelde.

En la Senda Abierta,

buscando una causa
que solo yo puedo encontrar

Ya no llego sola

a la senda abierta.
Ya no llego sola
al camino descubierto.
Solo el amor es amor,
solo el amor es ahora.

Dice que estoy viva

Dice que estoy bien
Ya no dice que soy una rebelde
En la senda abierta
buscando una causa
que solo yo puedo encontrar."(2)

No tiene titulo ni calificativo.
Es una senda abierta.
Es lo que tengo.
Eso es solo.
Eso es Todo.


(1) Oh Dear! - Six by seven.
(2) Unttiled - Six by seven.

Antumbra (iii): Eclipse


Eclipse: (del griego, ekleipsis, que falta o desaparece) fenómeno que se produce cuando la Luna oculta al Sol, desde la perspectiva de la Tierra. Esto sólo puede pasar durante la Luna Nueva.

Mi hijo Asier me pregunto, cuando le pedí que me creara mi pequeño Amphismela, por que quería un arma y mi respuesta fue que si de arma fuera el uso que deseara para la daga, antes debería responsabilizarme de, para tal fin, aprender a utilizarla.

Un cuchillo sin punta y romo pero con filos de navaja no esta hecho para la reyerta excepto para la corta distancia casi intima, con todo lo que la intimidad implica.

Lo mismo, siento, se puede aplicar al alma y en este caso sobretodo a la mía.

El humo amortaja al día sin oscuridad. Su opacidad fluye y se funde con la de la lluvia, que cae fina y demasiado caliente. Ambas me envuelven y me empapan como un febril lienzo pero no las siento.

Hay una miríada de voces de fuegos inquietos alrededor, crepitantes partes del barco que aun arden, en la excitación del triunfo y del banquete servido a continuación y aunque su exultación debería partir de la mía, que la convoco, no hay retorno por que no hay fondeadero sin la dura escarpa del orificio.
Me iluminan, me queman, danzan gozosos de lona a pared y sin embargo no están para mi.
No los siento.

Mis rodillas están contra el suelo, las arañan pavimento, tierra y metal. Mi ropa esta ajada y rota, destrozada y repleta de la sangre de otros, como mis manos, y mi cabello. Y no la siento.

El tiempo no va y no vuelve. Es ahora pero es antes. Todo pasa por mi mirada. Pero no se desvanece ni perdura.

En instantes de dolor. Casi solo dolor.

Mis manos aun están ahí arriba, con el cuchillo aferrado. Mi cuerpo se lanza abajo para cortar.
He fallado.
He acertado.
Tiembla el filo. Sus corazones, desenterrados, se tronchan bajo el tajo.
Vibro dolorosamente ante los golpes errados. Dedos, brazos, hombros y pecho sacudidos. Estremecida también estoy cuando encuentro blando.
Tejido reconocible y aun palpitante fuera de su natural receptáculo.
Y lo alzo y lo bajo sin descanso hasta que Él se manifiesta. Aun después de derrotado.

Los seres humanos se amontonan bajo las sombras de las galerías.
Personas que se degradan en actos envilecidos, desprendidos a sus mas impíos deseos.
Oigo gritos. Mujeres, niños, Hombres. No son lamentos. Son alaridos de espanto desgarrado.

El aliento del Carnero, su respiración de neblina ponzoñosa se extiende sobre mi espalda. Se traga a gente, buena o mala no lo sé, pero si valiente hasta la horrible muerte que los vestigios retorcidos
que Ellos bendicen traen de fuera del alcance de la Luz.

Charo libera almas sobre el jardín del buque, inmerso en confuso maremágnum.
Les devuelve su propio destino.

Él se manifiesta. Colosal. Furioso o solo agresivo. Mole de ocho pisos con Ojos de Maligno y cráneo de Chivo inimaginable que se alza con Anibal agarrado a su rostro.

Hay un inmenso despojo de engendro destrozado bajo la lluvia, disolviéndose en fluidos gelatinosos, mientras Anibal le ha arrancado la negra alma, convirtiéndola en piedra, que Charo y Ariel arrojan a la Nada con el filo de la daga de Eriltes.

Los aspirantes a Dios dejan cadáveres. Pero ya no escapan.

Pero no siento nada. La desesperanza, convertida en fragor propaga vacío de mi hacia mi alrededor y solo sollozos se pueden escuchar de mi garganta.

La sombra de una unión sagrada no debería hacerme daño pero he ido tan lejos en mi impulso que la extensión de la faz nocturna de la Diosa hasta el limite es un hecho.

Avance en la oscuridad en la mala dirección y provoque el eclipse.
Ante lo simple, lo asombroso, lo cierto y lo reconfortante. Ante las miradas que son besos y las manos que son refugio no se desprende mas que el dolor.
El dolor que anula todos los demás sentimientos. El dolor que iba escondiendo.

Impuse las manos a Anibal, curándolo, me arrodille y no puedo levantarme.
Ni en el barco ni en la orilla de la hermosura del Lago Tana Etíope.

El Buque puede arder hasta sus entrañas y el mundo seguir retorciéndose a mi alrededor y sin la Luz del Padre en mi corazón no puedo mover ni un dedo.

Él, aquel que hace tres siglos lo empezó, se ha ido pero yo lo he fijado.

La Diosa nos sonríe por que el monstruo esta mas que muerto.
Lo que conocía no lo llevara a los perniciosos oídos de sus compañeros los Malditos.
Lo que pretendiera fracaso.

El Oasis de los Océanos flota en calma que poco a poco se rodea de hielos.
Anibal me ha cogido en brazos.
Ariel, con la mirada del luchador que ha recibido su bautismo de fuego, se alza por la borda para ver a donde llegamos.
Los supervivientes también miran sobrecogidos y sus rostros son la mejor respuesta a cualquier pregunta sobre lo sucedido.

Conmoción y Revelación.
Terremoto y Erupción.
Sus pasos bajo la ocultación se han desvanecido y el constante eclipse que se mantenía desata su transición.
Su respuesta es Vida. Padre y Madre contemplándonos. Y ellos mirándolos a los Ojos por un instante. Para todos demasiado largo pero siempre es largo.
Pero hasta una décima de latido de la Verdad es Intensa.

Algunos lo comprenden.
Otros lo intuyen.
La mayoría no lo comentan ni consigo mismos.

El Símbolo dentro del Eclipse es el de la Falta y el de la Desaparición.

Cuando entramos en este barco no sabíamos que nos encontraríamos.
Ellos han encontrado la respuesta a lo que es este mundo.
Yo una pregunta a otra respuesta sobre lo que soy por dentro.
Ellos saben los que les faltaba. Yo se que algo me falta.
Y que ha desaparecido la ignorancia.

Ahora lo tengo todo detenido. Empieza en mis pies en la arena de alguna parte y acaba aquí en Etiopía.

El frió del ártico desplaza al trópico. Lo engulle y lo difumina. Pero no lo noto.
El tiempo no se desgrana. Si lo hace resbala muy lentamente.

Charo encuentra los brazos y besos de Calin en el rompehielos de rescate y Asier solo recibe mi falta.

Y sin embargo me abraza y me rodea y su influjo me vuelve desde mis entrañas, la Voz que he dejado en el Mundo al darle a Luz.
Él tiene el Fuego que no perdona pero que da sosiego.

Mi hijo da la primera puntada en la herida. Y me obliga a dar el resto todos los días mientras me ama a no ceder. A que no abandone las palabras de estos días. Que no desprecie lo que ha pasado.

La Diosa sigue interpuesta al Padre. Lo besa eternamente para mi mirada.
El Oscurecimiento es concéntrico. Perfecto en su Sizigia.
No me puedo alejar del Eje fijado.
Sol. Luna. Tierra. Lo que hay Bajo Ella.
Volverá la Luz. Pero en Asier y sus ojos amo el camino intermedio.
La senda que anuncia que no tengo desespero.
Solo Dolor. El dolor de la obra de mis manos.
Inmersas en las reparaciones.
Que no le puede ofrecer sonrisas.
Aun.

El Amphismela no es un arma. Es un agente de los ritos que se que puedo transmitir.
Pero como todo filo como una puede ser utilizada.
El Alma, mi Alma, no es un arma. Es sustancia del Cuerpo de mi Madre, de su savia, su tronco, y sus ramas y raíces.
Como todo Vigor como una puede ser utilizada.

Pero siendo consciente de la liberación de la aflicción que conlleva.

Debo responsabilizarme de este conocimiento.
Sin Ariel, sin el Monstruo, sin el Desespero que me brotaba, sin mi desdichada continuación del Sangrado de mi Espíritu, sin la contemplación del Rostro sombrío de la Diosa en toda su amplitud no lo hubiera descubierto.

El Dolor que soy por dentro. El estado de Desaparición detenido.

El Eclipse que vivo.

Antumbra (ii): Sizigia.

Sizigia: (Del gr. συζυγία, unión) en astronomía, se denomina al alineamiento sincrónico de tres o mas cuerpos celestes. Véase también como el par complementario de eras activa-pasiva, masculina-femenina del misticismo gnóstico.

"Oasis de los Océanos" es un nombre singularmente estridente para lo que es un complejo residencial de casi cuatrocientos metros de eslora y doce plantas sobre la cubierta principal con estética de centro comercial .

Tendrá su pequeño remedo de bosques o jardines en su interior y, flotara sobre el agua, pero es difícil verlo como un barco y menos aun, como un refugio acogedor en el yermo.


Pero bueno, no puedes elegir los rescates.

La pequeña embarcación que nos acerca a su nodriza desde la playa, es un yate por sus propios méritos y se mece al son de las tranquilas aguas que nos rodean.
Aguardamos en su interior civilizadamente a poner pie en el barco, protegidos por charlas intrascendentes, rodeados de rostros extraños, tan ávidos de explicaciones que saciar como nosotros. Nos transporta al abrigo de las sombras del gigantesco transatlántico. Incluso los acompaña un niño, me sorprende, lo que le da un aire de aventura traviesa y distraida.

Es como si al final del todo esta fuera una corta peripecia con abrupto final, excitante pero breve. La recogida de cuatro personas algunas confusamente desnudas, del simpático lugar de su naufragio.

Y sin embargo la tensión que se percibe es muda e indefinida.

Al menos conseguimos quitarles de la cabeza le idea del desembarco.

Desde el tiempo pasado puede parecer que nos excedimos o equivocamos pero de corazón creo que no estuvo mal el asegurarse, fuera cual fuera el peso sobre el resultado final.

Que la acción se traslado al barco y es en la isla donde descansan las respuestas.

Al abordar nos llevan ante el capitán. Se suceden las preguntas, suspicaces y usuales pero hay otras que liberan las sospechas y las intuiciones.

Las comunicaciones no funcionan y a excepción de un helicóptero de rescate en vuelo de intercepción no hay contacto con otros puntos del globo, empezando por la próxima Nassau.
Al parecer estamos en algún lugar del océano de las Bahamas pero sé, igual que sé que Charo y Ariel comparten linaje, que esta flora y la tímida fauna que hemos visto, no encajan con ese lugar.

La ceguera electrónica no es la única señal de ocultamiento.
Reviso, cuando estamos a solas, la nave de arriba a abajo y con el sabor con el que veo las cosas ahora, no lo encuentro. Lo único palpable es la voz del instinto que a la nuca me susurra.

Esta aquí, ¿Verdad?, te preguntas.

Todo en ti menos tus sentidos habla de que hay un engaño pero consigue que dudes si la falacia brota de tu interior.

Pero la tormenta se levanta en medio de la noche como una confirmación que clama.
Las olas nos zarandean y crecen. Los delfines y las ballenas les ayudan en el pleito.
El viento nos reclama y el augurio que tenia, donde el pozo de las aguas, como el remolino capaz de engullir a este buque y mil, hasta las profundidades, lo siento que esta encima de nosotros.

Es gracias a Anibal primero, la que Trae la Luz le haga darse cuenta de sus virtudes, y también a las desconocidas habilidades de Ariel que lo inminente no ocurre.

Anibal llega primero a confrontar con el mensajero, no se afloja a sus instintos y habla y recibe respuestas contundentes y casi desaparece por la borda reclamado por sus habitantes.
Ella le dice que condena a este barco y los que lo habitan a no llegar a puerto por que no hacerlo condena la existencia como la conocemos.

Me cuesta llegar y contemplo la escena con una multiplicidad que resulta aturdidora y con el tiempo mas y mas imponente.
Sobre la cubierta nos otea el mirar del océano que percibí instantes antes, investido con las formas de uno de su daimones y junto a el hay un ángel.

El ángel brota de la convocación de Ariel.
El como no lo sé. Quizás tenga algo de chaman. Quizás sea su linaje...
Pero el donde si lo conozco. El arma que Charo heredo de Eriltes cuando la mato.
Y la conjunción parece suficiente. La tormenta cesa gradualmente por que la Reina de las Olas así lo permite.

Quizás, lo deseo, es por que contempla que al alcance se dispone de otra opción de resolución.
Si es así y, ve en nosotros a la mano de los portentos de los dioses, merece respeto por su decisión y exige responsabilidad.

Si lo que tuvo es miedo, el resquemor maldito ante la encarnación de un divino destructor, la necesidad de esfuerzo es mas. Habremos perdido una solución que no regresara de nuevo.

El cielo de la mañana se atempera pero el barco y los sucesos no dejan de enrarecerse.

La gente queda inexplicablemente encerrada en sus cámaras. Demasiados hombres armados y confusos, soldados y tripulantes, creyentes a que se enfrentan a algún tipo de amenaza terrorista, pululan por las cubiertas y tenemos tropiezos. Me acostumbro a lidiar con los cañones de las armas. Con los nervios de personas comprensiblemente tensas.

Por que el goteo de personas que desaparecen es inagotable y no paro de pensar que nos están robando lo mas importante delante de nuestras narices.

Me agoto buscándolos a ellos o a Él. No importan los precios. No importa el coraje que tenga que poner en la tarea.
Lo que que yo apenas toco con todo lo que tengo, Él lo rasca como una costra y deja, sin que me de cuenta, pozas de pus al descubierto que destilan.

Él nos tienta. Nos dirige. Nos ofrece salidas que bajo la lógica de su mente son propicias.

Es cuando me voy a dormir. Después del primer denuedo extremo.
Antes de negra manera hemos triunfado. Antes los que desaparecieron los encuentro.

No están vivos pero por la Valedora tampoco muertos. Hay un estadio peor.

Cuando los despertamos de su sueño de agua, en el tanque donde se maceran, chillan ante nuestros ataques.
Tengo que hacerlo. Sin dudas. De la ultima vez a la que me enfrente a esos engendros no puedo borrar la cicatrices. Hoy, siempre, pueden herir a otro.

Les arrojo fuego y rayos. Y chillan. Los aniquilamos uno a uno o en grupo y no es justo hacerlo. Pero hay que hacerlo.

La gracia de la Portadora de Luz inspira a Charo y en el filo de la situación comprende los lazos que hay que romper y llega mas allá de sus muertes. Le da sentido a lo que hacemos y la quiero por la sonrisa dolorida que me hace brotar mientras lo escribo.
Liberación. Lo siento cuando luego, ahora me lo cuento.
Alineadas desde esa perforación negra de la desaparición que les tiraniza, las almas encadenadas a la abominación son libres de sus yugos.

Yugos visibles y férreos o yugos imperceptibles e igualmente tensos.

Es cuando me voy a dormir. Al dormir y al despertar.

En la huella del paso que hemos dado para acercarnos hasta Él.
El Sol se ha ido oscureciendo y las lineas de lo unido y de lo desunido se achican por que los limites que te remarcarías nunca han existido. Él, el Señor y Ella, mi Señora, y Él que les da la espalda a los dos en la Sombra.

Si hay un momento en el que algo han de significar es ahora.

Las imágenes se ordenan sobre mi cabeza. Discos de oro ardiente, de plata oscura, de indefinida cerrazón. Es la sombra la que se agiganta o se achica en los que son los símbolos que juzgan mi alma.

Al dormir y despertar. Al morir y renacer sin la medida de lo grande y pequeño. Me libera de las civilizadas ignorancias.

No me lo ha provocado.

Ni los desprecios por Anibal ni las palabras soeces y fuera de tono y lugar. Ni el leve rezumar de envidia hacia Charo. Ni el regocijo de un instante por verla a ella, esa chica aun visiblemente desbordante del contacto intimo de Anibal en la mirada, herida, .

La sombra mengua y crece pero esta en mi Sizigia. Reflejo de esa que es la suya propia astronómicamente aumentada en la ambición del sueño imposible de querer robar la superficie y el corazón del sol.

Él es un cobarde. Él es un monstruo. Él es todo lo que puedo Odiar. Pero esas verdades no borran las escarificaciones que dentro de mis compromisos debo curar.
Como una alineación correcta. Como la unión total de todos los pares.

Juntando como en este momento de enfrentamiento en el barco lo superior y lo que esta debajo con lo que se sitúo detrás.

Vendo las heridas de Samarie con gesto en el rostro y en el estomago y en el corazón, de de doloroso compungimiento.
Pongo energía de donde no puedo pero esta no seria mi vida si así no lo hago.
El aliento del desespero se aviene en mi pecho pero puedo sufrirlo. Debo...

Podíamos habernos ido en el principio y nos tentó con ello pero no le recogimos la oferta.

Hay que terminarlo.
Sacar a ese Gusano Blanco de su nido.
Quemarlo, Rasgarlo, y Apuñalarlo.
Enseñarle lo que es la verdadera Unión.
No mas cuerpos y almas retorcidos.
No mas niñas con una pistola humeante salvándome la vida a cambio de su inocencia.
No mas Sombra ahí fuera. Aun contra todo el sufrimiento que tengo por ser consciente de no sera igual dentro de mi.
No mas.

Palabras que salen ahora con vehemencia pero por que las ejecute entonces.

Busco lo que mas quiere y lo encuentro.

Conozco el lugar de la misma Linea. Un punto a nuestro alcance y nosotros al suyo.
El Eje de todas las coincidencias que llevan a la confrontación.
Un emplazamiento real donde localizarlo si damos el paso. Y lo damos.

Aunque, es toda la verdad, no del todo conscientes de lo que va a pasar.

21/2/10

Antumbra (i): Oscurecimiento

"Oscurecimiento" - dícese en astronomía de la fracción de superficie de un objeto brillante (comúnmente el Sol) oculta tras la masa de su eclipsante (la Luna en un eclipse de Sol).

Las lineas no surgen ni firmes ni claras y seguro que parecen un lecho de ramas rotas sobre el papel.
No os preocupéis por ello ni que os distraiga.

Escribir es una mala opción pero oírme hablar asusta. Y no tenéis por que asustaros.

Para no perturbar a mis hijos y mis amigos, la mayor parte del tiempo callo, pero a menudo llego a la imposibilidad de guardar las palabras en silencio y de todas, esta es la mala solución para esa mala sensación.

Los papeles se acumulan como los días en los que los emborrono con palabras retorcidas.

El gozo se me escapa por entre los dedos por muy titánica que sea la voluntad que quiera poner en evitarlo, solamente por que se vierte por agujeros cuya misma fuerza seria capaz de repararlos.

Pero ya os he dicho que no os preocupéis.
No abandono. No me puedo hundir. No hay forma de equivocarse.

Había cinco mil almas que apenas conocía y no lo hice.
Ahora por una sola, la escala es la misma. El esfuerzo es el mismo. El desenlace es el mismo.
El desencanto no posee opción. Deseas, te encaprichas, te desesperas, te denuedas, te dislocas, te deprimes, te enardeces. De un extremo del ciclo al otro te meces. Pero ni la renuncia y el rechazo que conforman la victoria de lo vacuo forman parte de esa rueda. Resides en el otro extremo de la moneda.

Cierto, no puedo regalar a los que amo una sonrisa, así me tenéis que imaginar, pero no van a perder ellos la suya por los envenene con el abatimiento.
Estoy con ellos. Estoy por ellos. Estoy con Todo, todo el tiempo.
Es un símbolo tan fuerte el que contemplo al volver y mirar los recuerdos y el ahora que sé, para bien, que no se me desprenderá jamas.

Escribo y el ceño de Asier se relaja al aflojarse el nudo que se le forma cuando a veces me pierdo como un objeto sin vida con la mirada exánime en el infinito.
Escribo y aunque escribir y hablar y pensar duele mas que la quietud y el total silencio, sigo pues ellos también duelen y apenas se diferencia de la mala muerte.
Recuerdo y Escribo por que soy lo que soy en contra del Opuesto que he sido.

Me hace consciente de que se me borro la alegría, pero escribo y recuerdo.

No he podido reconocerlo hasta dejar al tiempo transcurrir después y de que de los detalles haya podido aflorar la perspectiva, pero no hay duda de que se ofrece a explicarse poco a poco ahora que empuño el lápiz con paciencia.

La alegría se quedo sobre las arenas blanquecinas de una playa virgen en una isla, en inicio, que nos era desconocida. Y quedo por una razón.

Un secreto.

El secreto del como llegamos hasta ese rincón recóndito también nos es extraño.
Con la visión empañada, retazos de lo que pudieron ser acciones pasadas son entrevistas como sueños por algunos de nosotros. Pero, al estar incompleta es un historia repleta de imágenes contradictorias.
Como en la narración de una fantasía se mezclan las Highlands, la noche, la Oscuridad que intuyes sin verla y la necesidad de hendirla con un rayo.

Pero aunque los recuerdos que compongamos sean fragmentarios al final se puede trazar un centro sobre el que concentrarse. No era fácil percatarse de la relación. Al principio.

Al principio él era un chico barbudo de unos ventipocos con la mirada alerta del naufrago que supusimos que era entre las espesuras donde nos despertamos.
Luego su cansancio y constante consternación menguaron ante la alegría de encontrarse con otros seres humanos. Pero tenia esa gota empañada de precaución que enturbia la mirada de los lucidos.
Su nombre es Ariel y una vez bien afeitado y algo mas relajado os aseguro que es lo majo que en un inicio solo se podría afirmar por intuición.

Al principio aquella era una isla. Un territorio virgen en el primer vistazo, a la semblanza de un paraíso de los trópicos de las películas. Con aguas azules en sus orillas, sabanas de arena de color casi nieve y vegetación sugerente y frondosa y la timidez lógica de los animales que no conocen humanos.
Pero esa es no mas que una capa superficial. Por que en el momento en el que centramos la atención para saber mas empezamos a conocer que estábamos viendo.
Esa isla es un pedazo de la Tierra Indefinida, con arboles que no son los que debería, y animales asustados de todo. La Isla es el envoltorio que cubre extrañas sorpresas.
Por que algo acechaba en la isla. Feral, observador, peor, ahora lo se bien aunque no me fueran desconocidas, que cualquier bestia que esperaríamos haber encontrado.

Lo siento. No lo puedo narrar en orden. O coherentemente. La escritura es medicina amarga y no la puedo sostener siempre al mismo ritmo. Va y viene, gracias a la Diosa, en estos días soleados de Etiopía donde es mas fácil enaltecer el Animo.
Perdonar si reviento sorpresas del final, o si queda deslavazado pero a lo largo de los días estoy pudiendo reunir partes y acumular notas. No narrativa precisa.

Me ayuda escribir que puedo llamar por teléfono, y saber que Anibal esta bien con Annette todo este mes, entero y sin ningún rasguño y que Ariel y Charo, allá donde sea estén pues no lo pregunte ni me lo han dicho, están iniciando una relación familiar que no esperaban.
Y las noticias del atractivo Linden y de sus compañeros y de los pasajeros supervivientes anunciando que lentamente han regresado a sus casas que son nuevas halagüeñas.

Puedo apagar las inquietudes. Y no puedo detener el sentido que me dice que no llegamos a la Isla por casualidad.

Existen fuertes y patentes relaciones que no enfoco. Existe un Legado que Charo forjo en este entre otros lugares y que por mucho que lo niegue se traslada por su sangre.
Ariel, Ariel Knox posee gran parte de la clave del misterio aunque como buen enigma él es el primero que no sabe el significado de las pistas.
Empezando por tener a Charo por abuela y ser el nieto de quien es.
Continua allí, en la Isla, con su pasado. Con la sangre vertida y las lágrimas derramadas y los secretos que de ella nacen y en ella anidan.

La sangre, el linaje, ya me lo advirtió Eriltes, es importante en un grado que no puedo aclarar. Su sangre y en parte también la mía.

No dejo de mirar a Asier y retomar los rasgos de su padre y los de Eriltes en esas partes del contorno de sus ojos, su mirada, y los atisbos de barba. Y asociarlos con Ariel.

Apenas sé de Ariel pero aquí cuando lo evoco en la tranquilidad junto a mi chiquillo tiene una familiaridad que no se me escapa. Una explicación para aquel lugar al que fuimos.
Es esa familiaridad toda explicación que consigo pero me digo que es suficiente.

De forma oblicua augura un retorno que prolongaremos hasta que lo decidamos iniciar.

Con sus osarios espeluznantes y sus fósiles monstruosos y su ausencia total del pulso de la llama de la vida, la Isla significa algo mas que un lugar a donde llegamos persiguiendo a un monstruo.

Las gentes que encontramos en sus profundidades, con sus cuerpos momificados y la importancia de los objetos que portaban y de sus ropajes son un conjunto complejo que armoniza con el Tajo.
Este, un fractura en la tierra ,arrancada como de un bocado en uno de sus extremos, te produce la sensación de un vacío. Un mordisco ocurrido tanto tiempo atrás que parece ayer mismo. Una rotura y un abismo en picado al mar donde flotan las sombras de lo que nos aguarda.

El oscurecimiento, ese corte, como el bocado en la faz del sol proyecta una sombra inquietante pero lo verdaderamente terrible es que en ella se quiere perpetuar.

El origen por lo que el océano alrededor clama.

El mar no nos traiciona al mostrarnos lo que viene. Ni al mostrarnos lo que se va.
La silueta del barco es enorme, un transatlántico aberrante de los que se estilan ahora, anunciándose con las huellas de los fuegos de artificio molestamente excéntricas.
Es inevitable no dejar de mirarlos. Dejar la vista fija en ese jolgorio y espectáculo chocante. Aun a expensas de la propia desnudez y de la sorpresa de contemplar rostros sinceramente humanos.
Por que el mar no miente en decirnos que toda esa gente va a morir.

Estas en la orilla, como en los relatos de marineros, decidiendo la hora en que zarpas y percibiendo que cuando pongas los pies sobre el agua, ya no habrá mas refugio que el frío amparo de la muerte o el candente deseo de un puerto.
Y lo haces, como lo han hecho antes todos los marineros, por que se consume en tu interior una esperanza que solo arde inagotable si das ese paso.
Otro día es, ahora, otra oportunidad.
Otra oportunidad en el mar para capear la tormenta.
Para lograr ese puerto en las aguas.
Rada que solo existe si se la desea conjurar.
En el precio de ese paso en el riesgo.

El mar no oculta el oscurecimiento.
No miente sobre la tormenta.
Allí en las aguas no hay cuidado ni resguardo de los misterios.

Esa grieta que mutila la Isla le da cobijo. Es abajo lo que es arriba. Es ahora lo que es siempre.

Esa Isla que apenas recuerda como fue antaño inicia el camino.
Aquella batalla que repetimos da comienzo.
Y lo volverá hacer. Incluso después de volver.

La alegría se quedo sobre las arenas blanquecinas solo un rato. Aunque no ha vuelto lo hará.
El enemigo sigue siendo el conocido y aun sin rostro y seguimos cejando en golpearlo una y otra vez.
Y también lo haremos otro día.
Hasta resistir la tormenta.
Y revelar que el océano cuando llegas al puerto te cubre y no te engulle.
Allí espera el gozo dejado a salvo.

Y revela que en el firmamento en el momento interesante se besan, entre luz y sombra, el Astro mayor y su argentina Compañera.
Ahí reside una hebra de la verdad.

Revela el símbolo del que evento al pertenezco y el símbolo del que soy participe.

Ni que decir que he dado ese paso y que he subido a esa embarcación.
Debíamos evitar muchas cosas. Muerte de inocentes. Liberación de Maléficos. Recuperación de lo Execrable.
Debía ponerme debajo de la sombra, entrar en el oscurecimiento y llegar a donde estoy situada.
Es de esas cosas que por instinto haces evitando el tener que pensar.

El sol no dejo de brillar tropical. Pero si brotaron las nubes.
La tormenta siempre esta dentro.

Dejarme, con toda modestia, haceros oír que es lo que ves cuando remite.

31/1/10

La Extraña Naturaleza del Amor

Me senté en el porche con una manta y un paquete de cigarrillos prestado.
Era antes del robo de la luz que perpetra el atardecer o quizás fuera después y no me importara.
Hacia frío y pronto dejo de verse nada pero ni me moví un ápice excepto para nada mas que fumar en la oscuridad.
No es por nada. No quería la luz. Tenia un matiz que me molestaba.
En la oscuridad era capaz de verlo. Puedo impedir que acabe mintiéndome.
Los halos de luz del brillo que no se puede apagar se hacen patentes cuando no eres consciente de nada mas que lo negro.

Por supuesto no me refiero a un contorno que se despliegue ante tus ojos.
Es mas intrínseco, amorfo y personal.
Ahora me lo diagnosticarían como un trastorno y lo tratarían como otra neurosis mas.
Y eso cuando es únicamente una divergencia de los sentimientos.
Algo que es inherente a ellos y que no se puede uniformizar.

Aunque creer verlo a la lumbre de un cigarrillo encendido tras otro no habla bien. Nada bien.

Me pregunte por que sujete por tanto tiempo su carta frente a mis ojos. Pero no deje de hacerlo.
Por que la arrugue pero no la tire lejos de mi mano o la deje caer.
Por que quedo en mi manga como un objeto extraño de cuyo contacto no te puedes librar.

Si pensáis que fue la mano de un hechizo abierto por alguien para empujarme a la indecisión, erráis.
Imaginad una influencia mas vaga y lejana, pero plantada en los fosos de tu interior con mayor tino y falta de misterio.
La había nutrido de sensaciones, que refuerzan la dificultad para la desaparición y de incongruencias que no había querido abordar por el que, sin que necesites ir diciéndotelo en todo momento, te dan.

Marión lo intuyo perfectamente al primer instante como lo recuerdo de los pertinentes interrogantes que planteo.

Si te preguntan directamente: "¿Lo amas?", y respondes que no pero, a la evidente demanda de: "Entonces, ¿Que es lo que te pasa?", no surge mas que un parloteo ilógico y sin sentido y queda la patente descripción de un dolor, un dolor que esta ahí y no estas fingiendo, algo ocurre.

Marión tiene buen fondo. Su cabeza y sus emociones detectan bien estas situaciones. Es lista. Por lo que ha vivido. "Gracias" a su extrema intensidad.

No puedo describir como ha llegado a su perspectiva y los miedos y certezas y decisiones que la sitúan ahí, pero lo ve. Y aunque al final se retire a un lado y te deje por imposible articulando sus diestros mecanismos de elocuencia, es por que en el tiempo que permaneció ha sido suficiente, tanto para revocar con sus palabras la inconsciencia, la sombra egoísta de la complacencia, como para haber tenido la oportunidad de espabilar.

Despiértate de ese sueño absurdo que no es mas que mi propio invento y hazlo ya.

¡Joder! Por la Salvadora, incluso Xavier se ha visto envuelto en esta confluencia como si no fueran suficientes sus desvelos.
Preocupado por mi, mas directo, por que el es mas temperamental, por si hago una locura.
Y ya no estoy loca. No de ese modo sin iniviciones que recuerdo rozar pero sin que me pertenezca, y que ha atisbado brevemente, y sin embargo no me he decidido a convencerlo de que no se desvele.

Mi vanidad y mi desconsuelo son los que han sido retados con un grito muy similar al que seria mio.

¡Joder, Madre Enemiga!

Es el deseo.
El deseo del ahora y no de los recuerdos.
El deseo que desentierra formidables placeres en los que sobrevive. Gozos que no tengo.
Que echo, cuando me miento, inconscientemente de menos.
No en el aspecto en los que quiero mirarlos, sentirlos sobre mi ser y saborearlos con la egoísta codicia del intransferible deleite.
¡Oh Diosa Poderosa! Hace muchisimo tiempo que nadie me dedica el intimo apelativo del amante.
Y mi interior desgraciado y endogamico que no se mira mas que asi lo sabe. Y me ha dicho otra vez: "por esto sufres"

Lo que me ha dolido es el vacío. Mi desesperación. La duda de la evidencia de que no saber amar.
Ese algo que intentas llenar con lo que encuentras cuando no sabes siquiera si encaja.
Es un impulso de necesidad tan grande como para nublarme.

Pero si hubiera sido verdadero amor no estaría diciendo esto.
Por que era un fantasma, relleno de un espectro de lo que a la imaginación he forzado a darme.
Al contemplar y escuchar a Marión y Xavier, a escondidas desde la oscuridad del salón, se ha anulado el velo sobre el halo. De un plumazo. Por que estaba rompiendo mis reglas. Por que no habia que dejarlo pasar y el corazon puede mas que la cabeza. Por que no me he puesto a pensar.

No es mi comprensión una extraña a esta su Naturaleza. Él es un Forastero en esa mi tierra yerma. Lo he tenido oculto y vedado al otro lado de mi frontera.
Y lo que crece a mi alrededor no son sus frutos si no los míos.

La impotencia, el hartazgo, la preocupación.
El pecho se me ha cargado con una miasma de sentimientos. Sus sentimientos.

Los he visto en la oscuridad. Los he visto discutiendo. Los he sentido preocupados.
A Marión y a Xavier ante mis ojos por que coincide que compartimos hogar pero también a los otros, que están fuera de nuestra casa con los mismos pesares, y que les acucian con decisiones que no deberían estar abordando, pero que el desasosiego, no les da otra oportunidad.
Están tomando decisiones propias que yo había de tomar.

¡Deja de ser acarreada en la indolente autocomplacencia de los ingratos y de tomar y tomar y no soltar el esfuerzo que necesitan los verdaderos sentimientos!

Me he vestido y me he puesto las botas.
He destruido mi egolátrico secreto a voces de inmadura atención y he clavado la cara en la tierra metafórica en mi interior para empezar de cero.
Les he dicho a todos que nadie mas que yo tenia que tomar parte en ello.

He ido a verlo para que el curso nazca y se derrame y tenga la oportunidad de brotar algo.
He ido a verlo para que nadie siga haciendo el esfuerzo por mantener esto que nos rodea a salvo que debo hacer yo.
He ido a verlo por que he dejado de mentirme. He dejado de decirme que no puedo hacerlo.
De no hacer las cosas que debo y de complacer los anhelos que no llenan ni encajan.

Y me he encontrado con él.

He ido hasta la colina fuera de la ciudad donde me había citado.
Estaba tan hermoso como siempre. Mi querido Evel justo ahí de pie en medio de la noche de invierno de esta noche de los inocentes. El Pastor. Nacido de Demonio y de Angel.

El estaba rodeado de los que ama igual que yo estoy aquí por los que amo.
Y nos hemos contemplado en el silencio como si así nos dijéramos lo que necesitamos comprender.
Que somos lo que vemos en el otro.
Dos seres iguales, que se esfuerzan en ser humanos por que se han responsabilizado en serlo, pero mas allá de lo obligado y de los compromisos.
Ser humanos es la corona de nuestro ascenso en los brazos del amor.
Y que no conseguiremos si hubiéramos decidido el permanecer juntos.
Viciosamente autosuficientes el uno sobre el otro.
Y que se solo consiguen al distanciarse, pero misteriosamente sin separarse.

Le he devuelto la carta.
Precipitadamente plegada.
Sin disimular la lágrimas que no eran por lo que debían ser.

Lo debía estar viendo en mis ojos.

- "Mi amada Erato" - se ha confundido.
Me ha mirado, se ha detenido. Ha rectificado - "Ya no eres Ella".
- "Tu tampoco eres... Él" - he admitido.

Ha habido mucho mas que nos hemos dicho solo con la mirada.

- "No vendrás conmigo" - se ha convencido por fin a si mismo.
- "Dime que en el fondo no lo sabias ya".
- "Dime tu, si no lo iba a intentar. Al menos una ultima vez"

Siempre la ultima vez. Ninguno lo dijo pero lo sabíamos.

- "Por eso estoy aquí". He dicho con leves temblores en mis palabras
- "Por eso estoy aquí". Él no ha dudado en su voz.

Me ha visto, me ha tocado, me ha reconocido.

- "Ya no eres ella." - sonreía, era una sonrisa. Su Sonrisa. No la de Hirte. La de Evel -"Eres tu."

No he visto y veo lo que veía antes.
No he visto y veo la cegadora hermosura.
Ni la loca naturaleza ardiente de sus ojos.
Ni el hielo de la inmortalidad.
No he visto lo que veía y sigo no viéndolo y sonrío también.

He apreciado al niño.
He presenciado al hombre.
A la promesa que vive mas allá de la Fuerza que le habita.
Un atisbo de alma que es como el sol de la mañana tras la consternación que creías eterna.
Un halo imborrable en la oscuridad.
Por primera vez su toque ha sido cálido y yo se lo he restituido con calor en las caricias en el dorso de su mano.
Sin rastro de la impropia lujuria de antaño, si no con la llama del cariño incondicional.
Donde incluso un beso hubiera sido inapropiado.

Amar sin pensar. Se ilumina en mi pecho. Amor sin circunstancia. Sin mi.

- "Me voy, y no regresare" - ha dicho en el instante mas apropiado - "Pero... si alguna vez... alguna vez me necesitas, ahí estaré".

Y lo he visto marchar. Como uno mas en su grey. Cordero y Pastor. Con sus ultimas palabras desde lo mas oscuro de la noche.

- "Como si yo lo necesito, Tú verdaderamente Tú, también conmigo estarás"

Lo Amado es Verdad. No me ha mentido.
El Amor no miente. El Amor es única Verdad.
Se mantiene en una expresión que no va darme palabras para poder explicársela si no actos que en el tiempo en mi he de desenvolver.
Sin pensar en realizarlos.

Se prolonga al ver de nuevo a Marión y a Xavier, a Annette y Asier, a Anibal, a Pola con Olympia, a Santiago con Mina, a Mayim con Joao. En el recuerdo de Valer, en Yue, y tantos otros.

Tiene el sabor agridulce.
No por que sea así para todos.
Cada uno se planta en su propia raíz.
Ese sabor es el mio.

Extraña naturaleza del Amor.

31/10/09

Samhain

"La noche se acerca, es día Todos los Santos y estamos en el Monte de las Animas."
El Monte de la Animas. G.A. Becquer

Pronto...

Los Muertos no se olvidan.
Es mas simple que el fruto de la mera memoria.
Su raíz reposa mas recóndita.

La vieja reverencia de esta verdad es sencilla también.

Su esencia comprende la sinceridad de los efímero unida a la revelación del paso mas allá.
Lo temen los poderes que no lo son.
Rompe la muerte, si lo sabes, cada una de las cadenas que te puedan arrollar para estrangularte.
Es lo que temen y entonces ha sido escarnada... se la ha despojado del corazón del significado de su huella... se ha vaciado el edificio dejando la espeluznante fachada que nos tambalea.
La muerte, como mi Diosa, es siniestra por que lo oscuro es lúgubre.
Pero fracasas si únicamente resuena sobre ti lo terrible.
Por que no esta hueca y es falso vacío el que se llena de un eterno grito de terror.
De aquella extrema porfía de olvido.

Aun contra el empeño de postergarlos los muertos persisten.

Por que no solo tienen peso como el plomo si no son mercurio.
Son densos, peligroso, fluidos, portentosos, mensajeros, incómodos, reveladores, tétricos...
Como anclas que cambian conceden travesía con ausencia de deriva.

Mirad esta noche. Hoy es treinta y uno del mes décimo.
La gente ha sucumbido a enmascarar su nombre pero no ha podido olvidarlo.
Están pertrechados con disfraces que los aislan de la constricción del poder sobre sus vidas, ignorantes de ello disueltos en el hedonismo. Y rapiñean golosinas como si recordaran la cosecha necesaria para la escasez del invierno pero embrollados en las falsas luces no consumiran.

Han arrancado la reverencia y la ofrenda pero aun así los muertos no se olvidan.
Los sacan de sus almas seducidos por sus vestiduras de zombies, lobos humanos, momias, brujas, o incontables otras formas.

Por que aun que nos empeñemos en arrinconarlo en Samhain, la Noche de Todos los Santos de la niña que fui, la Noche Hacia Abajo, los muertos hablan.

Es la gran Hecatesia donde el banquete no se reduce a la carne en los platos en una encrucijada.
Es la Noche de todos los cruces descendentes.
El cruce de la luz bajo las aguas de la noche.
De la cuenta de los días en el rostro de la luna y el sol y sus calendarios.
Del de el final del Verano y el inicio del Invierno.
Todas las encrucijadas se unen en este extremo nocturno y Hoy el hálito ultimo de la ultima semilla cruza hasta el borde del manto de la Muerte e insufla su postrera chispa.
Y ellos vienen en total libertad a este banquete como invitados principales.

Sustento la bandeja a través del jardín en dirección a sus rincones mas oscuros.
La comida humea , de platos pequeños, muchos, entre los robles, mas allá de la la primera linea de abetos.
Camino por el apenas intuible sendero hasta que aflora el cruce que lo divide hacia izquierda o derecha.

La tiniebla que allí susurra me da el indicio.

La noche me posee en esta su oscuridad.
La luna se emboza y los halos de la luz han cesado.
Viene el frío a mis pies desnudos.
Se acerca el invierno. Eso es lo correcto.

Echo de menos a Charo, aquí conmigo. Aun con sus befas, su compañía es siempre reconfortante.

Pero no estoy sola. Niegas el Velo y Escuchas. Eso solo Basta.

Son Ellos. No se olvidan ¿Recordáis? Menos si eres suya.

Como en la leyenda cuenta, los muertos se alzan en las noches como esta.
Pero no hay ni los horrores ni los hostigamientos.
¿Que han de perseguir si ya completamente lo tienen?
¿Que han de horrorizar si ya es totalmente perturbador?
Como la mujer en el Monte de la Animas ya estoy muerta. Hoy, en esta noche, de este día, esa verdad es la Verdad.
Y por Ella ellos me pueden tocar. Y los recibo. Y en mi respiran y hablan.

Solo Doa ha cogido el teléfono.
Los demás: Amelia, Roberto, Aristides o Daniel, o no supe donde localizarles o no querían hablar.

Hablar con Doa no es nunca frío pero en esta ocasión tampoco intimo.
No todas las capas de la conversación me pertenecen.

Me cuenta cosas esbozadas con los tonos cálidos de los lugares que describe, y es la primavera en Córdoba, Santa Fe, o Buenos Aires la que siembra los detalles brillantes y los tristes de su narración que yo escucho y los Demás responden.
Con cada palabra Ellos me susurran "No los olvides, No los olvides" y me hago mas con Ellos una.
Paula, Max y Miguel me llaman, me aconsejan, o me recriminan, sus siluetas en la negrura alejadas a las los sueños de otras veces, aparecen en los bordes de mi mirada.
Cuando al final me despido de Doa y al final colgamos es mi firmeza mas intensa pero difícil de asimilar. Es como si cambiara vida por existencia y esa sensación se mantuviera en alto como un polo clavado en la tierra.
Como si ascendiera una ladera fría.

Si los primeros están ya satisfechos son los demás los que aun me respiran.
No hablan y no les veo pero se que me miran.
Siento el examen penetrante de Don Eteko desde dentro de mi cabeza y mi pecho.
Es en mi corazón que siento la caricia de Elias.
El aliento en mi nuca morbosamente excitante es de Ariel.
Hay mas roces, mas penetraciones, mas sutiles, mas personales, mas familiares, que en hilillos de voz me ruegan que les deje sin revelar, sin nombre. Sin descanso se alejan al pasado sin que su toque se convierta en hueca cascara sin sentido. Se terminaron los ecos de terror en un caparazón baldío siendo en la carne de Prytania.

Camino hacia arriba en este descenso.
La persecución es comunión.
Los terrores son misterios.
Estamos, Ellos están y estoy Yo, en el Monte de las Animas.
No se olvidan. Esta este sitio. No se olvidan.

No me torturo como hacia.
Lo que son rezos es esencia a quienes me acogen.
Tiene significado.

Mirarme soy como esta noche.

Nací desvirtuada.
Trate de no tocar nunca el Tabú.
Hasta que me enfrente a la decisión que debía ser tomada.
Para no estar hueca y estar viva.

Estoy Muerta. Soy Muerte. Muerte Viva.
La simiente oculta y enterrada en la Oscuridad de la Tierra.
El mantillo y la planta.
Por debajo, al nivel donde Ellos están.

Los muertos no se olvidan.
Su raíz esta bien agarrada mientras el árbol perdure.
Aunque se alce hacia las luces de la noche y el fulgor del día.

Hallow Eve es Samhain y Samhain es la Noche de los Difuntos y todos sus significados.

Los signos de la Noche desde la Realidad por boca de la imaginación te hablan.
Esta Noche es todas. Como Beltane.

Hoy de difuntos. Cada fin de mes de Banquete. Cada día de regeneración.

Mi plegaria es mi carne abierta a ellos y mi Fe mi escucha atenta.
Mi rezo es mis ojos cerrados para que ellos los tengan otra vez abiertos.
Mi rezo es con Ellos.
Los platos ya no humean y el sol me busca con sus rayos para reconfortar mi cuerpo casi solido.
Aun rezo. Rezo con Samhain..
Con todos sus significados.

Los muertos no se olvidan.
Residen en Samhain.

Hoy... y también Mañana.

30/10/09

Las Metamorfosis (xiii): Diosa / Hecate

"Ella siempre había dicho que las brujas están entre la luz y la oscuridad"
Carpe Juglum. Terry Pratchett.

"Camina Bella, como la Noche,
de climas despejados y cielos estrellados.
Todo lo mejor de la oscuridad y de la luz,
resplandece en su aspecto y en sus ojos
enriquecida así por esa tierna luz
que el cielo niega al vulgar día"
Camina Bella, como la Noche. Lord Byron.

No me lo exige.
Ni me lo ha pedido nunca.
Me lo exijo Yo.

Comparto voz con el estéreo.
La canción con el volumen apenas rozando lo audible.
Convivo canciones que se han ido uniendo con el tiempo por la simpatía.
Son un inicio. Una actitud. Armonizan el detonante del animo.
Preparan la disposición para la oración.

A veces, muy a menudo, me encuentro preguntándome por la razón de rezar así o no.
De esta manera o de cualquier otra.
Es solo una concesión a mi fragilidad por que lo difícil es dudar de la Paz.

Rezo y las distancias se acortan. Canto y es como rezar.

"Por que ella brilla,
en este mundo ajado...
Por que ella importa,
cuando todo carece de sentido..."
"Frágiles" (1)

Frágil. Frágil es la existencia sin Fe.

A través de la emoción de Trent Reznor descubro la mía tan débil cuando no canto que es tan fácil, con cada inflexión, cada rima, cada melodía, que tome de mi interior el Fuego sin Llama y que lo libere de su declive.

He orado de tantas formas. Pero hoy realmente es la primera desde el Cambio que ha acontecido y en el fondo es distinto aunque por fuera apenas haya ganado el ser mas sencillo.

Estoy limpia y perfumada por la esencia del cedro, únicamente vestida por la penumbra de tres velas envueltas por el sonido de la música con la que parecen bailar.

Me es extraño el abrigo que me ofrece esta frontera difusa entre la luz y la oscuridad, sobretodo por lo ingenuo y natural que es dejarte confortar por él.

Me mantengo en el sostén del amparo sabio capaz de difuminar las certezas de la ilusoria seguridad para sentir lo que Es en donde Esta.

Como la Tierra en el rumor, en el suelo horadado por los gusanos, de la hierba que crece bajo el vientre de los calculadores gatos, acechando con sus ronroneos a las despreocupadas luciérnagas en la noche de verano.
Como el Cielo, enmarcado por el latir del viento fresco del Sena, que pastorea nubes a través de campos de estrellas rusientes, celosas del beso del sol sobre la luna.
Como los recuerdos de que el día tiene su oscuridad y la noche brilla plagada de luces.
De lo sencillo de que un verano necesite un invierno y que las mareas las fases de la luna.

Descubro poco a poco lo que sabia que era sencillo. Todo en Todo es sencillo.

Tori acaricia catedrales y desprende con afecto los restos de inseguridad y miedo con cada pulsación de su piano.
Inflama la envoltura de mi carne con la pasión del los versos y la de mi espíritu con el hálito de que hay una verdad con la que ego, ignorancia y falsedad empiezan a quemarse.

La música me hala por encima del imposible limite de fragilidad con el que te vedas con el orgullo, la omisión y el rechazo a no llegar, tras el que aguarda el alma.

Nunca, excepto azuzada por la intensidad de la Fe, estoy segura del contacto libre de trabas pero lo que hay mas allá de la Linea no se contiene con la ligadura de los ojos, el coto de los sentidos y los confines del pensamiento.

Soy menos solida en la música que me arrebata entrelazada en cada nota de la Fuente que no cesa una y otra vez y las ramas y las raíces me penetran.
Soy menos. Ciega por las lágrimas, Sorda solo atenta a la música, insensible por la extensa quietud y me encuentro con Ella y me apoyo sobre el regazo de su tronco que une el Arriba y el Abajo.

Confiada en las mas que notas de la Música que Soñó Karel, la sensación es completa y única y eterna.

La Canción, La Madre, Mi Señora, La Diosa.

Es real. Es la Paz del Polo Sagrado que da eje a la Existencia y conecta los Mundos y se viste y envuelve, la Vida.

He dicho mi plegaria antes y lo haré después y Ella la ha recibido siempre, atendiéndola o rehusandola según lo cerca, según lo simple, según lo sincera.

Por que Ella concede lo abundante o lo quita según se conforma el deseo de su corazón.

Siempre me ha ofrecido una guía.
Siempre me ha dado un sustento sobre el horizonte.
Siempre me ha ofrecido la oportunidad por que la oportunidad es Ella para todas las ocasiones.

La he defraudado y dado alegrías.

Aun cuando la negara Ella es la primera.
Ella me franquea siendo sincera si deseo estar en sus pasos y me dice en todo su valor que abre la cercanía y la representación de lo revelado, de su nombre y de mi pertenencia.
En Vida y en Muerte y en el Medio.

El primer cambio fue sutil como solo cambiar una palabra.

Las manos se extienden después. Los brazos empuñan filos.
La cabeza se pierde para que el Encantado aparezca como el ser Real que estaba esperando.
El muerto vuelve a la vida. El fantasma despierta en su cuerpo.
O Viceversa...

El culmen no se disuelve aquí si no que madura con preguntas.

¿Ha sido esto lo traído por la Vida?
¿Se ha derramado una guirnalda de sangre en la encrucijada?
¿Se ofrendo la carne como convenía?
¿En esta senda de la vida nos equivocamos si la Diosa misma no nos muestra el camino?

Siento que si.
Solo Ella la Verdad sabe y solo Ella las revelaciones porta en todos los lenguajes que interpreta.
Y yo creo.
Me esta mostrando el camino.

Siento sus ojos iluminados eternamente a la luz del amanecer sin necesidad de verlos.
Una mirada completa a todos los mundos a los que tiene acceso.

Mar Profundo. Tierra Extensa. Cielo Infinito.

En mi, que desde la resistencia al fuego de la destrucción y al golpe del hacha, de su matriz de espíritu me alumbra, los mira dispuesta a dar los frutos de la vida. O negarlos.

Mi nombre es mi Dios y su dadora mi Señora.
Este es el cambio entre la Penumbra.
Se su nombre. Vino en la paz ante la tormenta.

Es Ctonia.
Es Crateis.
Es Enoidia.
Es Antania.
Es Curotrofa.
Es Propylaia.
Es Propolos.
Es Phosphoros.
Es Soteira.
Es Prytania.
Es Trioditis.
Es Klêidouchos.
Es Tríceps.
Es Triformis. (2)
Es Hekate su Nombre.

No pronunciare yo el mio. No es mi derecho. Ella me lo dará.
Pero tiene con ella su parejo.

Mi Canción; Mi Madre; Mi Diosa; Mi señora Hekate.

A ti te imploro por el mundo y por los míos a partir de ahora al igual que entre la oscuridad y la luz he hecho siempre sin reconocerlo.

Lo hago con estas palabras:

"Madre Hekate,
bajo todas las formas Diosa
por Él solo conocida.
Desdibuja las barreras,
a través de tu aliento de Vida.
Te dedico este Árbol que soy
cada año frente a mi Casa.
Evita que ningún espíritu maligno,
corte el paso de los míos u hollé su huella.
Ábreme el camino,
desde la oscuridad hasta la luz.
Y que así sea.
Por siempre."

(1) "The Fragile". Nine Inch Nails.
(2) Por orden corresponden a los siguientes epítetos:
- Chthonian (Terrena/Diosa del Inframundo)
- Crataeis (La Poderosa)
- Enodia (Diosa de los Caminos)
- Antania (Enemiga de la Humanidad)
- Kurotrophos (Protectora de la Humanidad)
- Propylaia (Anterior a la Puerta)
- Propolos (Guia/Adalid)
- Phosphoros (Traedora de Luz)
- Soteira (Valedora)
- Prytania (Soberana de los Muertos)
- Trioditis (Diosa Encrucijadas)
- Klêidouchos (Custodia de las Llaves)
- Triceps (De Tres Rostros)
- Triformis (De Tres Formas)

6/10/09

Las Metamorfosis (xii): La Boda / La Exaltacion

"Cuando este alma del cuerpo se despoje
y desnuda vaya a lo desnudo

Aquel a quien halló, encontrara allí dentro

lo que ningún otro conoce.

Y dará lo suyo y tomara lo suyo.

Y regirá por derecho propio

y aunque amó en el dolor

tanto se aferra y se cierra

que ningún ave del día
osaría extinguir ese deleite."
- Una joven y vieja mujer - . Yeats.

Guirnaldas de la noche les peinan resplandecientes a la luz del mediodía.
Desnudadas son sus esencias, desde la punta de sus dedos entrelazados, hasta la eterna fusión de sus miradas.

Ella rilea en el blanco de su alma totalmente manifestada, ribeteada en tules, sedas y terciopelos de los colores, de los que aman, incontables . La mas hermosa de todas, coronada como la Reina del Día con el Marfil de Oro sin macula de la Novia.
Él se ciñe en su voz y en su sonrisa, jubón, sobrepelliz y armas con los emblemas venerables de su casa la palidez de todos ellos ante el estandarte de felicidad de su cara. La enseña del Novio, Rey de esta Noche.

Cuando Charo besa a Calin y Calin besa a Charo el mundo mira deleitado en su mirar de nuestros ojos envelados por las lágrimas del jubilo.

Sonríe el Feudo de Sighişoara tal y como sonríe cada uno de los asistentes y cada uno de los ausentes que están.

La celebración se extiende por una terna días radiante.
Marión florece como madrina desplegada como nunca el regocijo y lo culmina cuando llora.
Se abrazan y besan y conversan tantos amigos queridos. Se cuentan tantas historias guardadas.
La noche se traslada al día y la mañana se funde con la madrugada sin que se deposite el cansancio ni la fatiga se lleve la gracia. Los niños corretean despiertos entre portentos y maravillas y los padres a bien se relajan.

Primero fue la bienvenida solemne y breve pero sentida y primeras fueron las primeras risas de los futuros cónyuges.
Fuimos llegando y reencontrándonos al calor de la casa de los agraciados.

Mina y Santiago y el tropel de niños martillearon a los caballerosos Gavin y Brann acompañados de Mayim, Joao e Isobel. Bethan por propios méritos estaba invitada pero vino con su hermana. Por supuesto no falto Emil en un nuevo sombrero y Olympia y Pola estaban brillantes con Roman y Jeanne.
Hay ausentes cuya presencia esta en el alma y que bailan en nuestros labios sonrientes. Karel mira aquí y si esta Karel sobre su hombro esta la mano de Elize. Lejos estarán Xavier y Onire; Amaranta y Soren. El señor Jeriko. Judith.

Lejos pero no mas del grosor de un cabello. Del la distancia de su cálido pensamiento.

Cuando la congregación vitorea y aplaude y lagrimea que imposible es no sentirlo, y percibirlos en el éxtasis del beso memorable que su unión sella como la exaltación del amor puro. Nada mas necesita de gestos mas simples que esos labios entrelazados en los dedos del un irrompible Si.

Hay infinidad de versos sobre el amor, el amor eterno y en la fiesta, en la jarana y el baile y entre la bebida me sumergí en su memoria mitad lucha mitad desvelo hasta purificar mi voz y destilarla de cualquiera de mis deseos y que mi dedicatoria sea solo suya.

Son rimas de Becquer y son de ellos.
Sois tu y él, Charo. Sois tu y ella, Calin.

"Dos lenguas de fuego
que a un mismo tronco se enlazan

y se buscan, y al besarse
forman una sola llama"

"Dos notas que del laúd

a la par vibrando se lanzan
y en el espacio se encuentran

y armoniosas se abrazan"


"Dos olas que vienen juntas

a morir sobre una playa

Llegan, chocan, se desvanecen

y en la ligera espuma saltan"


"Dos jirones de vapor

que del lago se levantan

y al juntarse allá en el cielo

forman una nube blanca"


"Dos ideas que a la par brotan

Dos besos que un tiempo estallan

Dos ecos que se confunden
Esos son vuestras dos almas"


Desde lo mas profundo de mi interior os lo deseo, a vosotros, a todos los que estáis juntos.
Felicidad, felicidad mayor que la vida.
Feliz. Feliz Amor. Feliz Amor Eterno.

5/10/09

Las Metamorfosis (xi): Regreso / Ultima o Primera

Eugen se pone en pie complacido si cabe y sonriente palpablemente. Ignoro si es sensato otorgarle ínfimos rasgos de sorpresa a su gesto.
Sin embargo a su requerimiento el año pasado sin ir mas lejos le hubiera recibido con un no lo que pero hoy es un si.

Me levanto del banco yo también. Aunque aquí en la balconada seduce el aroma elevándose del jardín de la embajada no me abandono a la tentación de su contemplación y de la de mis pensamientos y me pliego en la dirección opuesta.
A volver donde es mi sitio y, gracias a la Poderosa, perderlo de vista en las extensiones de su salón de baile.

Nunca me debería ser fácil perder la referencia pues, tiene los hombros anchos y la estatura prominente de Anibal y los rizos inacabables de nuestra niña desbordándole sobre el pecho, abrazadita por la cintura en volandas en un vals que es el relevo del que Marión inicio antes de que Él me llamara a su presencia.

Annette sonríe y juega con su padre y no lo pienso solo los abrazo suavemente antes de que la fierecilla se descuelgue, compelida y confusa; alegre y agitada. Anibal respirara mejor con la ayuda y seguro que mas cuando nos hayamos trasladado al otro lado de las puertas de esta casa. Compartimos sorda mirada con Pola junto a Olympia y Jeanne y Charo firmemente aferrada a la mano de Calin.

Yo fui la ultima y las pesquisas de Eugen y su propuesta ha descendido por todos desde el comienzo de hacerse patente su regreso.

Sus invitaciones llegaron al día siguiente de la Noche apenas un poco después de que reabriéramos los ojos. Supongo que por si alguno pretendíamos tener la idea de marcharse antes de que la calma se asentara. Y nos pudiera tender la mano.

Brillantes son las invitaciones diplomáticas que nos envió, con indicaciones perfectamente muy precisas y muy a su estilo. Una invitación por familia, incluida la de Marion.
A Pola y Olympia les reclamaba a Jeanne, a Charo a Calin, a nosotros a Annette y a Marión... solo la Protectora sabe lo que le reclama.

Fue hace una semana y la cita acaba en esta velada con todos habiendo tenido nuestro pequeño tête a tête con Él y su pequeña y sencilla pregunta.

Lo sencillo es a lo que se refirió Emil cuando, asustada por como me he llevado en el tiempo con Él y viéndome otra vez ante sus querencias, le pregunte por consejo desde su experiencia y sabiduría.

Se sencilla.

Quizás es por que Él es también sencillo.

Uno a uno nos ha esperado recibiendo las variaciones de la reedición del Pacto, por boca de cada uno de nosotros.
Lo que una vez, sobre un futuro ya en el pasado, ya confirmamos en el presente se demanda y pregunta de nuevo.

Aunque no dudo que Eugen tenga el alcance de conocer lo que ocurre en todos los tiempos creo ver las zancadillas que le pone el destino al Diablo.

Por esa revelación, no hace un año o menos, me hubiera tentado quizás a intentar aprovechar con un no. Una negativa sin plan y a despecho claro, regodeandome en las flaquezas supuestas de este Ser y por supuesto obviando la peligrosa contestación.
Y abriendo de par en par mis propias y extensas fragilidades.

No son fallas las que veo que lo derriben ni que el desconozca y, por supuesto, no lo paralizan.
Al contrario que yo el conoce todas las reglas. Sabe posicionarse. Pola o Emil conocen mas que yo esa existencia.

No es infalible, por alguna razón lo sé, pero no es la lucha la de matar al Diablo. Es difícil ponerlo en tu voz huérfana por motivo de las palabras, pero una lucha directa detenta al propio orgullo y al omnipresente miedo.

Última o Primera, la pregunta de Eugen habla de este mundo y sus acuerdos no escritos.

No he dicho si por el miedo a su reacciones homicidas. Creedme las tiene. No es lo único.

Después de que Pola regresara con el conocimiento de su requerimiento ya tenia en mi garganta el si. En mi pecho.

Por un futuro que no veo opuesto al que si ví y las opciones que unos Padres pueden dejar a sus hijos.
El pacto con Eugen es un pacto con el Diablo. Nada ocultara este hecho sencillo. E igual que en aquella vez, en lo que rezo por que nunca, nunca exista, ya lo afirme y lo repito. Repito y repito.
Deseo que esta, que la Traedora de Luz me ayude, sea la última y no la primera atracción, hacia ese otro rumbo de existencia que se ofrece distinto al de los Malditos.

Pero debe haber esta primera vez.
Por la felicidad de Annette y Asier y quien venga, su amor y su vida futuras. Por los hijos de Pola. Por los hijos de Santiago. Por los que, la Matrona, te a bien conceder a Charo y Calin o a Mayim y Joao o a cualquiera de nosotros: Isobel, Gavin, Bethan, Brann, Herr o aunque la sorprenda a Marión.
Ojala tuviera en mi mano la potestad de extender la protección de este pacto a mas gente pero ni tengo el poder ni el derecho. Y siento que cualquier intento de rapiñar lo cabrearía. E intentar timar al Diablo saca únicamente que te timas a ti misma.

La opción , en la encrucijada, estaba ya tomada. Solo debía recordarlo.

Que nos reportara como la sostenemos y con quien esta pendiente.
Rezare a la Protectora para que nos de su Guía.
Aprenderé a ser consciente.

4/10/09

Las Metamorfosis (x): Los Misterios / Las Transformaciones

Abro los ojos.
La oscuridad crece sobre un poso de luz mortecina. Rayos de una tarde de verano.
Uhm...No esperaba esta bienvenida.

Manchas. Coloridas. Conocidas. Familiares a través de la fina rendija de mis parpados.
Coinciden con el desborde de preguntas que se abren en mi con mi lento parpadeo.
Son un ejercito numeroso. Ques enunciados desordenadamente en un variopinto conjunto alzándose.

Un, '¿Que lugar es este?' enlaza con el '¿Que ha ocurrido?' y se desliza cuesta abajo junto a '¿Que les ha pasado a los demas y donde estan?' en búsqueda de la mayor probabilidad de respuesta de un simple y descarnado '¿Que?'

La colcha que palpo es mi mullida y preferida. Los contornos y olores se desbrozan en mis sentidos son los del interior de mi cuarto y el exterior de nuestra casa. Es como si hubiera retrocedido dos mañanas. Nada mas.

Por un largo suspiro pierdo toda la coherencia y el aplomo de mi razón. Hasta que me doy cuenta que aunque no pueda entender nada si puedo pensar. Y también alborozarme de escuchar mi patente respiración.
Se aleja el panico lo que se hace raro al considerar que estoy viva o al menos me lo parece. Un montón de ideas de lo que es este instante, están presentes por ahí detrás pero gracias a Hecate difusamente. Buena soy dada a imaginar pero solo falta que de rienda suelta a mis delirios y descentrarme.

Mejor un caos coherente.
Los recuerdos aletean confusos. Bueno. No todos. Es por el instinto.
Con leve indecisión me atrevo a tocar mi cuello.
Sigue estando ahí. Se prolonga hasta mas arriba. Se confirma que continua con un rostro que sigue en una cabeza vehemente unida al cuerpo.
Esta tibio. Suave. Carnoso.
Lo que no es un alivio pero tampoco una desgracia.

Es ahora cuando me incorporo sobre los codos con el corazón palpitando.
Por supuesto que me recorre la alegría pero lo que me embarga es mas bien impresión abstraída de intriga.

La cabeza, parece mas consciente de su afortunado estado, prefiere aprovechare y no me para de darme vueltas rebosante de un interminable alboroto de inquisiciones e visiones.

Es delirante, por que me cuesta lo que tardo en ponerme en pie, dejar de sentirme como mi propia espectadora y que mi boca se abra y grite nombres comprendiendo que aquí, en este cuarto, no están sus representantes.

Medio aturdida me reuno en mi y los busco mas allá de la puerta olvidando las otras posibilidades que en algún fugaz instante haya podido imaginar.

¿¡Marion!? ¿¡Pola!? ¿¡Anibal!? ¿¡Xavier!? ¿¡Charo!?

Mi voz se encuentra con las suyas respondiéndonos mutuamente y aparecen de sus habitaciones. Están Bien, pero me cuesta decidir si ilesos.

Quizás por ello solo la duda expira.
Los misterios se quedan como residentes.

El cuello.
Me he vuelto a tocar el cuello en una pausa del reencuentro.
Lo he visto en un espejo y esta intacto y solo enrojecido por tanto frenetico manoseo.
Pero no es un sueño. Conservo el instante del golpe.
Tanta experiencia con las diferencias entre una realidad y otra me lo niega sin apenas esforzarme.
Ha sido real como el respirar de este momento. Sencillamente. Ha sido.

Algunos de los pocos sutiles cambios lo reafirman al contemplarlos.

La mano de Anibal, la buena, que no tuvo que cercenar Pola y que intento interponer en el camino del Hacha ya no es como era. El Onomasticon al completo la cubre desde la linea del corte hasta la punta de los dedos.
Tambien esta Marion, de lo que no me puedo ni siquiera a mi transmitir lo inmenso del jubilo que produce.
Aqui estamos. Pola, Anibal, Charo, y hasta Herr anda por ahi e incluso Pascal y Yue y la gente del túmulo cogen el teléfono.

Sinceramente, hay una extraña presencia en la ausencia de Xavier y esta marca un empecinado contrapunto. Pero también de corazón, no suena como un desacorde si no una armonia distinta.
Un conjunto de voces que que coge forma a medida que nos contamos lo vivido, a encontronazos como pisotones, en una urdimbre no del todo visible pero patentes mas alla de los ojos.

Marion no es la misma. No sabría decir por que lo digo. Tampoco Pola. Incluso Anibal. Charo parece muy lejos de cambiar pero ha habido cambios.

No establezco si las transformaciones están en ellos o en mi. Y los recuerdos no ayudan.
Los sentimientos no son a veces como los tienes si no como te los cuentan. Tus testigos.
Les cuesta decírmelo, preocupados con cariño de los efectos, pero con una voz y con otra nos narran lo que mi vida no contemplara.

Me impresiona el descubrir el destino de Pola unos segundos después de que a mi me alcanzara. No estaría bien dicho que lo compartimos. Compartimos el gesto. No la ventura. ¿O es la aventura?. Lo que necesito invitación y un día de ardua reflexión en mi en él se decanto en el momento preciso en el que su pensamiento lucido que se declaro en franqueza con el mismo.
Pola no es afortunado por tener la sonrisa del azar de cara.

Miro su cuello tan incólume como el mio. Nos hacen imaginarlo, con palabras, cercenado.
Imaginarnos a los dos desmadejados sobre aquella arena. Muertos o en un aspecto diferente.
De los acontecimientos no me sorprende que Charo esquivara el Filo y fugazmente me preocupa el si sabe el porque.

Pero no son preguntas razonables, con garra para atrapar mi atención completa. Cohíbe tanto misterio el que se destaque una sola respuesta. Aunque sea pequeña.
Pero alumbran otras cosas que no son pensamientos en si.
No es que de ayer a hoy esta bruja haya encontrado la antorcha que arroje luz sobre la oscuridad. Agarro algo que parece una tea cuyo misterio esta en la trascendencia de si esta o no encendida tal y como siempre se imagina o si lo que arroja es una emisión distinta a la luz y opuesta a la oscuridad.

Eugen recogió a alguien de mi, para encerrarlo en una de esas joyas que recuerdo sentir como cárceles.
¿A quien?
La contestación ofrecida por todos mis sentidos me dice que a mi pero os juro que hay una punzada de serenidad muy bien fijada en mis adentros que dice que no.
Desprecia al resto de formas de saberlo y expresarlo pero se impone.
¿Por que es la verdad? No lo sé. ¿Por que me pertenece el saberlo? No lo sé.
¿Por que... quizás?¿Quizás por que traspasada la encrucijada no se te oculta el camino que elegiste? No lo sé. Con pensamientos no logro conformarlo.

Pelele danzarín por un instante, Eugen estuvo allí, por que... por que vino conmigo en el nexo que compartimos. Es mas que nuestra sombra.
Su contienda con nosotros es cruda, pero tiene algo de honesta, al no dejar que la olvides nunca.
A quien porta ahora junto al Betilo lo desconozco. Se desdibuja al volver a mirar el techo ya completamente nocturno de mi cuarto. No se ira pero pertenece al otro camino.

Preguntas y dudas. Pululan por las esquinas en la afueras del marco negro en el que me concentro y se nublan como en la duermevela. De haber solo hay una respuesta.

Tiñe mi respiración la sensación de vida.
Tacto de nuevo del cubrecama en la yema de los dedos igual al de ayer o al día de antes.
Aromas y sonidos estivales de mas allá de la ventana. Voces familiares. La noche de París
Las Transformaciones deberían dejar huella, me grita la lógica desesperada por convencerme, pero como explicarle a lo que no tiene el idioma la olvidada sensación de la infancia de que en la Viva Realidad las cosas van y suceden. Sin mas. Cambias.
Sin explicación. Ni pistas ni avisos. Ni cadáveres.

Trago saliva y me muerdo el labio inmersa en la mezcla del desconcierto y la alegría.
Antes de venir a tumbarme he escuchado la voz de mis hijos.
He deseado las buenas noches a Marion, Pola, Anibal y Charo.
He pensado feliz completamente en una boda.
He hecho las mismas cosas que normalmente hago.
Parezco la misma, por fuera y por dentro.

Y sin embargo, esta la sensación de poder, si quisiera, mirar atrás y ver una diferencia.
Me habla el misterio. Cambio. Como el que corretea por la ciudad. Del que te dejaba ver lo que hay detrás. Por delante de la lógica y la razón me besa y lo paladeo. Vuelvo.
Como cruzada la barrera del espejo.
Para ver lo que no se puede ver.(1)

Vuelvo, lo evoco y lo padezco con el turbio respeto de los limites en verdad franqueados
Pero no llena del todo. De casi todo.

Asi es como es.
Casi, casi, casi. Siempre es casi.
Simplemente por que para alcanzar otro misterio, hay que dejar un misterio siempre.

(1) Casi cruzo la barrera, Enrique Lihn y quien me lo descubrió Arkhane Starfall