8/12/07

Diario para Una Luz (xiii). La Magia de la Vida.

Lo que deseo decirte, Um ..., no es sencillo
Quizás si. Quizás tu lo entiendas.
Por eso te lo digo a ti primero.
¿Cual es el secreto que no va a durar?
Pues que ya lo echo de menos.
Lo echo a faltar. ¿Tu no?
Me falta la ligera tensión de los músculos de la espalda creciendo con tu peso.
Me falta el tirón hacia delante que me dabas y la flácida sensación de mareo que al rato conllevaba.
Me falta la presión inesperada de tus manitas y piececitos contra mi interior.
Me falta ese flujo de dos direcciones de alimento, aire y protección.
¿Cuanto ha pasado? ¿Veinte minutos? ¿Media hora?
Estoy mirando al vació y viendo mi reflejo.
Mi estado mental y espiritual me permitiría cualquier proeza y, ¿que mayor proeza que esta conversación silenciosa?
Hacia como siglos que no hablaba conmigo misma cara a cara. Recibiendo respuesta.
Estoy tan abierta que me es posible filtrarme dentro. Y contemplar y preguntar.
¿Cual es la magia en la que me miro? ¿Quien la ejecuta magia? ¿Caul es su foco?
La Magia de la Vida se extiende a través de mi y me transforma sobre tus huellas.
No sé si esto es lo que siente Mina, pero si lo es, la entiendo.
Solo deseo repetir. Volver a hacerlo. Pero crecer en ello.
Por que no se reduce a joder como conejos, tener suerte y dar a luz.
Eso es solo una forma de comenzar. Lo complicado e importante viene ahora.
Estoy en el entramado de ese hechizo que se llama hacerse adulta.
Asumir la responsabilidad de protegerte, cuidarte y educarte es un foco bien armado.
Asumir que necesitare ayuda y que la tendré y que no debo desperdiciarla tambien.
Es una lucha por ti por todos los medios..
No como misión mística de la que ha encendido una Luz en mi y trata de mantenerla.
Si no como persona rehecha a si misma y como tal aun imperfecta.
Ese es mi aprendizaje que continua así como el tuyo comienza.
Las cosas no se pueden separar en blanco y negro.
Algún día estará tan claro para ti como para mí.
Es una claridad que descubriremos juntas.
Por que Amarte es un conjuro mas elaborado y distinto.
Y si puedo no lo haremos solas.
La siguiente llamada de esta magia me llama.
Por que ya lo echo de menos.
¿Dime Annette? ¿Que te parecería tener un hermanito? ¿O dos?

esta es la entrada numero 101 y como tal quiero celebrarlo, por favor lector acompáñame a los comentarios.

Diario para Una Luz (xii). Un Parto o Glorias y Dolores de dar a Luz

La primera contracción llega de madrugada. Ha sido toda una sorpresa.
No es como un ardor que comienza en medio de la noche y te molesta.
Es un dolor penetrante y crudo que te desconcierta. Como si no supieras por que tu cuerpo te esta atacando.
Hay unos segundos entre el comienzo y la comprensión. Suficientes para que muerda la punta de la sabana y de paso algún dedo y conseguir no aullar.
Es la primera y es la definitiva. No es una falsa alarma. Estoy de parto.

Mezo mi mano sobre el pecho de Anibal y lo despierto por completo. No es difícil por que se que lleva tres días esperando y no creo que se haya llegado a dormir.
Me pregunta si estoy segura mientras me aprieta con cariño la mano.
Si, estoy segura, es una de las ventajas que conlleva el estar tantos meses en contacto con mi cuerpo. Es un lenguaje que he llegado a casi comprender.
Casi. Esto es totalmente nuevo.
El me reconforta con un beso rápido en la boca y otro sobre mi ombligo.
Annette, estas inquieta. Te preguntas que es lo que le pasa a Mama, ¿Verdad?. Te revuelves en tu mundo calentito y oscuro que se esta conmocionando. Notas los cambios.

Anibal sin su camiseta intenta sacarme de la cama en brazos y yo le insisto en que puedo andar. Esto lo haré andando. Lo haré por mi propio pie. Lo haré yo y lo haré bien.
La segunda contracción desmanda mi determinación y mi verticalidad. Me recibe con su brazo y su pecho, me apoyo y no caigo. Sé que ha notado la presión de mis uñas. Pero ni él ni yo vamos a gritar. Me esfuerzo en no hacerlo, en ahogarlo. Es una estupidez, lo sé. Lo mas natural del mundo esta pasando y no seré la primera ni la ultima que grita.
Pero en lugar de eso me concentro en el aire que entra y sale de mi boca. En la tensión de mi estomago y de mi espalda. En la voz de Anibal.
Es un buen alumno. Ha atendido pacientemente a estos últimos tres meses de lecciones y me dice lo que estoy necesitando. Me hace respirar y me coge de las manos mientras la constricción se atenúa.

Llamar a Amaranta nos lleva un rato de mas y otra sacudida. Las dos vamos descalzas y en camisón, pero es solo hasta que me echa la manta que tenia preparada sobre mis hombros. Hay mas gente en el rellano pero no me concentro mas que en ella.
Sus preguntas son lógicas y rápidas.
¿Contracciones?. Se las indico con los dedos.
¿El intervalo?. No puedo decirlo, extiendo mi duda a Anibal. El dice que entre cinco o seis minutos.
Amaranta se ríe. Vaya si tienes prisa. Me coge de la mano dirigiéndome hacia el ascensor. He visto una ráfaga de la señora Charo, de Jeanne, Olympia y Pola. Onire esta atenta y ya nos esta esperando.

El camino hacia la piscina es solo de cinco plantas pero a la altura de la tercera me asalta el dolor tanto, que mi voz estalla en un gemido. Anibal se sorprende. Amaranta le quita importancia. Yo no se si estoy avergonzada, ida o desesperada, pero si esto es solo la cuarta o la quinta, me quiero bajar de esta agonía. ¡Oh Diosa es esto lo que no quería!. Parecer una cría sorprendida por un mala travesura. Sollozar y aullar como un animal. Perder la compostura.
La arenga de Amaranta es dulce y llena de calma. Me agarra las manos. Apoya su frente sobre la mía. Insiste en que respire. Que siga. Que grite. Que no me reprima. Me anima. Me llama hermanita.
Opto por la opción mas fácil. Un canto agudo y desgarrado. Espectacularmente brillante cuando atravesamos las puertas. Un buen joder.

Amaranta se las ha arreglado junto a Anibal para auparme e introducirme en la fragancia iluminada que es la piscina.
Judith y Mina son las artífices de una constelación de lucecillas. También me mira Santiago y el pequeño Tarik. Siempre olvido que Judith ve estas cosas. Ya lo tenia preparado.
Es como habitar en la luz. Una luz perfumada que te arropa en su manto. Hay tantas velas que creo que veo el cielo. Si apagáramos las luces seria hermosamente sobrecogedor pero no hay posibilidad. Voy a dar a luz ¡Diosa! ¡Voy a dar a luz!
El beso de Santiago en mi mejilla y sus palabras de cariño no las puedo disfrutar. Es el dolor, la sorpresa o una vergüenza malsana la que me esta invadiendo. Deseo que se vayan todos. No, todos, no. Puedo aguantar la presencia de Amaranta, Judith y Mina. Ayer deseaba que estuvieran todos pero ahora, hoy, doy gracias a la Diosa a que me convencieron.

¿Anibal...? Me siento tan desnuda y expuesta. No quiero que me vea así. No quiero que descubra lo débil y frágil que soy. Quejosa. Vacilante. Derrotada por el dolor. No quiero que piense que no lo merezco. Es tan estúpido. Es mi pensamiento tan estúpido.
Pero se lo prometí, y el se comprometió. Y él esta aquí y no quiero que mi orgullo o mi inseguridad heridas estropeen ese momento. Que Anibal este justo aqui es importante. Para ti, mi Annette.
Le dejo llevarme hasta el agua, introducirme en ella, servir de apoyo y amarre. Me aferro a sus manos con tal de no escurrirme de su pecho. Mi trasero dentro de medio metro de agua. Con mi vulva dilatada abierta al mundo. Con las olas rompiendo contra mi pecho. Él me sostiene. Él soporta mis embestidas. Es paciente. No le importa que me sacuda o grite. Mira a Amaranta.

Amaranta ya me controla, metida también hasta la cintura, en la cálida agua. Es mi ángel de la guarda, envuelta en una tela que no le cubre nada y susurrándome tranquila.
Vas muy bien hermanita, vas muy bien.
Judith me limpia el sudor de la frente y mis mejillas. Mina me acaricia, nos cuenta chistes y me promete que me hará muchas cosquillas. Aun entre los dolores consigue hacerme reír.
El proceso no se para. No lo había imaginado así.

El vaivén del dolor se va transformando. Dentro de la balsa acogedora de la piscina los pinchazos de las contracciones se transmutan. Como plomo en oro. Dolor en ... ¿Claridad?
Se esta llevando parte de mi lucidez, pero la que resta esta perdiendo lo que la constreñía.
Duele, si, pero casi te puedo ver, Annette. Verte sin abrir ni siquiera los ojos.
Son cambios que siguen cambiando.

Ya no grito si no que aprieto los dientes y resoplo. Ya no pienso en, que me coarta o me molesta o me duele.
Siento la contracción y respiro. Siento la contracción y respiro.
Siento, Annette , tu confusión y con un hilillo de voz te tranquilizo.
Sacarte de ahí sana y salva es todo lo que tengo que hacer. Y se como hacerlo. Mi cuerpo lo sabe.
Aprieto con tanta fuerza a Anibal que logro una mueca de queja en su rostro. Ya no me importa.
Podría estar el resto del día así si fuera preciso.
Pero lo voy a hacer.
Vamos cariño me animan por turnos. Vamos cariño te susurro yo a ti.

Nuestro camino alcanza el amanecer.
El fuego de la luz es mortecino y apesadumbrado. Gris.
El ceño concentrado de Amaranta me lo muestra. Sus comisuras de los labios se van curvando.
Alrededor el mundo va tomando otra forma en el color.
Ya no hay diferencia entre el impulso y la pausa. Por completo soy fluir.
Estoy. Abierta. Del. Todo.
Ya lo sabes Annette. Ya me manoteas.
Ya lo sabe Amaranta.
Me sonríe. Me mira a los ojos. Me lo confirma. Incluso me dice que no necesito ningún corte. Que todo va a ser a la primera.
Sus dedos me palpan. Se prepara.
Mis ojos lloran. Las lágrimas me enturbian la visión. La luz se nubla como fantasmas.

Su presión rompe la bolsa y deja fluir las aguas. Te deja libre Annette. ¡La mancha que se dibuja diría tanto de tu futuro para quien la quisiera leer!. Yo no quiero verlo. Quiero vivirlo. Te quiero.
Empujo cuando Amaranta y los demás me lo piden. Casi no respiro entre empujones.
Me he mordido el labio por que siento el sabor de la sangre entre mis dientes.
Empujo. Empujo. Empujo.
Tu cabeza pasa. Un hombro. El resto del cuerpo.
Mi niña, sé que braceas y pataleas dentro del agua aun conectada a mi interior.
Amaranta te atrapa y te trae a la luz.

Hay un campo de sol de la mañana sobre el agua entre Amaranta y yo cuando abro los ojos. Siento que expulso todo el peso. Ella ya te ha sacado, mi amor, del agua, de esa bandeja dorada llena de olas. No veo como te seca. No veo como te corta Papa el cordón.
Solo escucho. Escucho que no escucho nada. Me contengo en mi respiración.
Tu me sientes. Y entonces te arrancas. Es tan sentido el llanto.
Lo sabes. Me cantas. Me acunas.
Cuando te veo sobre mis pechos, eres una cosita tan linda.
Mama llora henchida de alegría, henchida de regocijo.
Me haces, mi vida.
Me has hecho.
Me has hecho madre.
Que conjuro tan grande.
Que cosa tan sencilla.

Para todas las madres e hijos e hijas y padres del mundo . Tronco y canción de un árbol de la vida que nunca cesa.

Diario para Una Luz (xi). La Cuenta de los Dias.

Ya llegas, cariño. Lo siento. Y lo espero.
Tengo paciencia y calma.
Hace mucho que puse mi fe en la Diosa.

Si, aun estoy un poco nerviosa, también.
Es el ansia de que llegue el momento de verte y tocarte, y sentirte sobre mi pecho, oyéndote respirar.¡He imaginado tu boquita y tus ojos y tu naricilla tantas veces!

La cuenta de los días se desvaneció al principio de la semana.

Antes viaje al Feudo y a Uraniborg. Deseaba hacer esa visita antes de que llegaras. Deseaba dar gracias a todos . Tenia que presentarte ante el Anciano del Roble y agradecerle sus dones. Deseaba dejar mi gratitud en Valer, por mi llama de esperanza cada vez mas difícil de extinguir. Quería darle a Emil, y Daniela y Calin un beso solo por existir. Agradecí a la Diosa que me hubiera mandado hasta allí a Julius y Violetta y ser capaz de dar todos los abrazos que sentía que necesitaba dar.
Sentí la necesidad de que la gente que amo comparta lo que estoy sintiendo. He puesto todo mi empeño en ello. Se lo he mostrado a todo el mundo.

Eso fue la otra semana y ya estamos en Octubre y no hay otra cosa mas que tu y yo. Es un poco egoísta, lo sé, pero son los últimos días. Después de que nazcas todo sera distinto.

Se lo he comentado a Amaranta y me sonrió. Esta preciosa, mi Hermana Mayor, fuerte e intensa. Me ha dicho que lo entendía. Quizás también lo ha intuido. Me ha cogido de la mano y me ha dicho que hará todo lo posible para que estemos a solas. Yo le he dicho donde quiero estar.

La piscina esta limpia y perfumada y también aguarda. Allí es donde vas a nacer. A la sombra de un árbol mítico. Bajo un firmamento de sentidas palabras. En el corazón de Onire. No sera la primera vez que pase esto. Pero si para nosotras.

Pero eso ya lo sabes. Estoy subiendo todas la mañanas hasta sus ventanas y sentada a este lado del cristal, estoy aprovechando este lugar de privilegio para contemplar. Contemplarte. Contemplarme.

Son pequeños los cambios, ¿verdad?, los cambios en cada instante. Sabes que me he sentido diferente en cada momento, en cada uno, desde que viniste.
No es diferente a cualquier momento, en otro estado. Pero yo si soy diferente. Me siento diferente.
Después de nueve meses eres mi obsesión constructiva y mi pozo inacabable de experiencias.
La verdadera cuenta de los días se esfumo hace mucho, ya. Ya no existe el tiempo entre las dos. Me sumergí en la unión. La conexión entre nuestras dos almas. Mi unión con la mía.

Espero que lo hayas sentido mi mariposilla. Que sintieras la mirada a todos esos mundos. Que hayas sentido mi interior.

Espero que sepas de lo que estoy hecha. Mis verdaderos hilos y mi urdimbre. He querido darme a ti en todo.

Un día le pedí un deseo a un sabio que volaba en un bólido celeste.
Era un sueño y sus reglas no tienen por que respetarse.
Pero fue un deseo en firme.
Creo que se sigue cumpliendo.
Mama, te lo agradece tanto.
Te lo quiero expresar en la paz y la calma en estos pocos días. Por que cuando la cuenta de los días termino, todo latido en mi vientre de mas es un regalo.
Mama te quiere tanto que no te puede imaginar como otra cosa.

Esta Detras (iv). Esta Detras

He pasado mas de veinte días regresando a mi desde un yo mas profundo. He regresado para obligarme a comer, o ir al baño o ducharme. Es absurdamente duro cuando la vigilia se convierte en una necesaria obligación. No conocía el equilibrio que supone el poder estar despierta y el poder estar dormida, hasta que se me a lastimado la balanza. Enderezarla ha sido una tarea complicada. Nunca he sabido como empezarla y aun ahora, al borde de las fechas en las que dar a luz, me siento una vaga aprendiz. Lo único que se por que es visible es que cada vez me ha costado menos volver del sueño profundo, y aunque aun a veces me amodorro al sol, creo que es mas un efecto colateral de la llegada de Annette, que un síntoma de esta extraña afección que he experimentado.

Considero que no esta del todo resuelto, pero es un gaje del oficio, un accidente que me permite explorar aspectos de mi misma mas enterrados.

Lo cierto es que es una aventura extraordinaria en si misma, una que me había planteado hacer ya, pero que quizás pospuse por varias razones. No es un mal, entonces, si no una nueva posibilidad con algo de urgencia por que se le preste atención.

Lo justo es decir que no creí que fuera tan peligrosa como si ha sido en algunos instantes. Para mi era un campo ignoto. Al menos al principio. La primera noche fue extraña y tremendamente importante y la presencia de mis faros guía crucial. No he hecho esto sola. Y sola no creo que hubiera podido hacerlo.

No intento recordar cada milímetro de instante. No en vano es febril la naturaleza esencial de los sueños e intentar hacerlo solo rompe sus hebras. No los he recordado si no los evoco, al hilo de un arte trascendental que sé que no domino, pero que me trae "cosas". Son esas sensaciones, embebidas de imágenes o sonidos las que tengo. Retazos manoseados por mi tanto que ya no se si son puros o es mi barniz sobre ellos al que le hecho un vistazo.
Son pequeños misterios que me susurran cada vez pensamientos distintos.
Lo he meditado en las pocas tardes lucida del todo. Ha sido un septiembre lánguido y precioso.

Emil
ha estado ahí todo el tiempo, fuera de foco, con manos ágiles y firmes y sutiles, en donde darme un punto donde apoyarme sin que lo supiera y no decir ni una sola palabra al respecto de mi método. Mi silencioso guardián, desde el primer día.
Oh, si, esa primera tarde, en la que en cuanto regrese del baño bamboleante, su presencia se concentro en un vaso grande de leche caliente y miel junto a mi almohada. Un punto de partida cálido y dulce con el que comenzar.

Pero los buenos comienzos no son sinónimo de buenos finales. Ni siquiera de un buen caminar. Eso son metas que hay que trabajar.

Adormilarse y caer en sopor no es igual que ponerse a soñar.
Mi intención era buscar el Gran Árbol, la Diosa sabe muy bien, que sin una idea clara de como lo haría, pero lo bastante segura que no tenia mucho que ver con pensar.
Pero mi cuerpo, incapaz de saber reaccionar a lo no sabia lo que le pasaba debió empezar a arrastrar a mi mente. Se por que lo siento que hubo imágenes agolpándose en tropel ante mis ojos pero que se esfumaban igual de fácilmente, mientras yo me deslizaba mas allá del umbral de la inconsciencia, hacia otro estadio, no se si se le puede llamar coma.

No puedo saber si lo hice conscientemente o fue un golpe de casualidad.
Quiero creer que me enfoque para comprender, o que luche para llegar, o que simplemente fluí en la búsqueda del Árbol de la Vida, y que cuando estaba a punto de caer mas allá me aferre a sus raíces. Unas raíces hechas de voz. La voz de mi hija que soñé.

"¿Mama?" me pregunto confundida. "¿Mama, por que miras lo que hay debajo, si sabes lo que hay detrás?"
La veía, allí, con sus ojos grandes y marrones como castañas y los rizos de su cabello entre mis dedos mientras jugueteaba con ellos. La veo menuda, preciosa, morena, sonriéndome junto al mar.
Nos abrazaba un manto de océano opaco de ternura e intimidad, que es lo mas cálido que se puedo soñar. Cálido como el sol en invierno. Cálido como un vientre maternal.
Ella me miro comprensiva, inteligente, llena de inocencia.

No he sonreído nunca así. Nunca quiero olvidar como hacerlo.

"Se que es el Árbol, ¿Verdad? Se como llegar"

Me mire el pecho, el abdomen, me toque el bajo vientre.
Me introduje los dedos de mi mano izquierda, me guié en su conexión hacia mi corazón.

Mi Árbol es Vida. Mi Árbol es Alegría. Mi Árbol es Amor.

No puedo describiros lo que esta detrás. Balbuceare incoherencias y puede que queriendo decir la verdad os mienta. Es describiros la verdadera naturaleza de mi misma. No hay ni una sola palabra para hacer eso. El sonido que mas se le parece es el de mi nombre, algunas veces, pero nueve letras y tres silabas no narran un ser.

No os puedo describir mi trasiego por el Árbol. Quiero, pero también esta detrás. Necesito encontrar la manera de que sintáis las brumas, las explicaciones de los sonidos, las músicas.
Os contaría la pasión del Ornitorrinco. El susurro de asombro de la hierba. El bostezo de los ladrillos. La risa de los esqueletos.

No pararía de cantar y me quedaría afónica y sangraría y no os habría enseñado nada mas que una misera pizca en la pequeña inmensidad.

Sé, ahora lo sé, que no hubiera podido hacerlo si no es en los sueños. Aun no. Hay mas caminos, claro. Pero con un transito mas contundente.
Sé que si no hubiera habido una luz en la copa que apunta al firmamento aun estaría vagando en el éxtasis sin fin de la vida.

Pero en la vida real y en los sueños viven los milagros y como en los cuentos vienen vestidos con la capa carnosa y húmeda de los besos.

En el Aura de lo Brillante, donde moran la mente y el espíritu, encontré mi primera piel de canción de intimidad, lujuria y sudor. Mi primer sueño perdido.
El sueño que había venido a buscar, me nublo la visión de Universo, y no fue como si me hiciera perder, si no que lo tuviera todo.

Las grandes estrellas en mi firmamento se desvanecieron en la fuerza de un sol mas sencillo. Mi sol.

La habitación volvió. Las sabanas y el colchón volvieron a tener tacto. Su olor y su sabor, cubrían mis labios. Cada milésima de su respiración llenaba mis oídos.
Abrí los ojos y lo vi sobre mi rostro, casi rozándolo, intenso y hermoso como solo lo puedo ver yo.
Es curioso. Mi primera incursión en el sueño, mi primera intención de recuperar mis sueños y mis pesadillas y lo que traigo es la sensación de un Beso que se ha producido, hacia un instante.

Veo una y otro vez ese instante con la voluntariosa amplitud de toda mi comprensión.
Hay una manera de decir lo que esta detrás de Todo. No entendais que es la Verdad. Solo es.

La Vida es Sueño que nos anima constantemente a seguir.
El Sueño es Vida que nos enseña Todo para como vivir.
No hay diferencia entre el Sueño y la Vida.
Hasta el sueño mas simple, como el sueño del deseo de un beso, encierra Todo lo que Es.
Si se siente lo que esta Detrás.

Esta Detras (iii). Las Heridas Imaginarias.

- Ahora dime que tiene algún sentido.
(sueno como si estuviera loca)
- Siento decirlo querida pero no, no tiene mucho sentido.
(Emil aprieta con los dedos, el ala de su sombrero, de pie junto a mi,... diplomaticamente, hace una pausa)
- Pero ya sabes que no tenga una linea lógica visible no quiere decir que no sea verdad.
(Diosa, como lo adoro)
- Y si no estoy loca y esta pasando, entonces ¿que es lo que puedo hacer para remendarlo?
- Mucho querida, mucho.
(se sienta en el borde de mi cama, junto a mi con su sincera sonrisa en los labios, como un amigo)
- ¡Ay...!, tienes que empezar a sentir que eres poderosa en el sentido de capaz y fuerte. Te he visto en acción querida y tienes muchas posibilidades.
- En cuanto a tus sueños, ya sabes como llegar. Mi talento es que al tiempo puedo utilizarlo.
(lo dice como si fuera tan fácil)
- Yo no se usar el arte de la memoria, Emil.
(negativa, negativa como siempre)
- Pamplinas, eso es totalmente incierto. En todos esta es arte. La cuestión es querer interactuar. - Si hay alguien con suficiente corazón en la cabeza para hacerlo, ¡Eres tu...!
(se encara, hacia mi, con las comisuras hacia arriba y los ojos chispeantes, penetrantes)
- A ver mi pequeña maestra. ¿Que es lo que..., no realmente entendiste, si no experimentaste, cuando yo y Pola hablamos del arte, aquella tarde en la cúspide del hogar de Urania?
(levanta las cejas y cruza los brazos como esperando una historia interesante, ¿pero que historia?¿Que es lo que vi?)
- Cuéntamelo...
(lo recuerdo como si fuera ayer, lo agradable de la tarde y , lo que hizo Pola por mi, sin que se lo pidiera, los sueños llenos de mariposas, la conversación, mis sentimientos... cierro los ojos)
- Lo dijisteis con otras palabras pero, yo entendí esto. Que es una disciplina tan vieja como el tiempo, y que consiste en organizar las reglas de los recuerdos, y siguiendo el hilo de esas mismas reglas, poder sacar a la luz sin esfuerzo, el momento o evocación que quisiéramos. Mnemotécnia.
(le detengo antes de que me pueda interrumpir, le miro a la cara, hablo lento)
- Pero..., lo que yo sentí..., sentí que además de una técnica que podíamos aprender, me recordaba mas a un talento, una condición innata con la que abrazar una parte de la memoria que roza los limites del ser y habita al otro extremo, ensanchándose hacia el todo.
Creí ver la posibilidad de una conexión cósmica, por que al final la memoria no tiene barreras y todo esta a nuestro alcance.
- No se si Mnemognostica pueda ser la palabra.
(sonríe, y hace un apunte con el dedo)
- Eres un pilar de contemplación, mi amiga y vas a tener que darte cuenta en alguna ocasión. Seguro ya le estuviste dando vueltas, ¿Verdad?
(¿Por que no abrirme?, lo necesito, necesito tener esta conversación)
- Me gusta aprender de todo. Es una tarea sin limites. Y me hace sentir viva. Es como si me hiciera sentir que así no hubiera muerte. Hasta esa experiencia se convierte en una lección que aprender, no en un evento temible.
(Hace una mueca, admirativa no sorprendida, ¿Que es lo que estará viendo?¿Que considera tan importante?)
- Bueno, pues lo aprehendiste muy bien, mi hermosa Gabrielle.
Giordano Bruno y mucho antes que él Simonides de Ceos y puedes apostar que antes algún chaman, fabulador o mago con encanto o los tres, contemplo la posibilidad de la selección de ciertas imágenes de la evocación que relacionadas conectaban con otros conceptos dejados en el camino por el Arte.
(se para a reflexionar un momento y me sorprende a mi)
- Lo cierto es que suena mejor en griego, querida. He visto que dominas los términos... ¿Quieres que te lo repita en la vieja lengua? Se aprecian mejor los matices.
(me rió por lo bajo y el también se contagia, y es un encanto que vuelve a mi)
- No te esfuerces Emil. Aun me peleo con el hebreo, del que parece ser lo que mejor se me da son los tacos y creo que el Ogham brota de dentro de mi y me los estoy inventando, pero el griego no. Quizás Annette pero yo ya no. Sigue con el francés.
(hace un gesto afirmativo pero teatralmente lo justo de alicaído y prosigue)
- Bueno, da igual. Inventiva has dicho, y eso es bueno, por que eso hizo Giordano en los tardíos mil quinientos. Utilizo el poder de su intelecto y de su imaginación para dar ese pasito mas allá que tu muy bien apuntaste.
- Yo solo he mencionado que es lo que sentí ante lo que oí.
(otra vez, ¿por que tienes que romper la magia?)
- Gabrielle, Gabrielle, no te minusvalores. Has dicho sentiste. Hay una diferencia tan profunda como el océano con oír.
(gracias a la diosa que él ni se inmuta)
- Si no mira a Giordano. El aplico el Arte con la meta de llegar al Uno. Su camino fue el de la Escala Celeste, la luz de las estrellas y el susurro de sus agitaciones en el firmamento, lugar por el que la Luz del Uno baja cuidadosamente y por la que como místico se puede ascender.
(marca la siguiente frase con una pausa enfática, una mirada picaramente feroz, cómplice)
- Y que no es el único camino por supuesto.
(no tengo ni que mirarlo, lo se, siempre lo he sabido)
- El Árbol de la Vida.
(me coge la mano tiernamente y me la acaricia)
- Lo ves, querida. Si lo tienes muy claro. Sabes exactamente lo que Sabes. Giordano era mas pragmático eso si. Se dibujo unos peldaños y uno estadios de descansillo. Tu eres mas vital y salvaje y trepas de rama en rama o fluyes como la sabia por dentro, no se muy bien como lo experimentas.
(nos sonreímos, nos entendemos)
- Entonces. ¿Es ahí, en este imaginario real, este lugar, bajo y luego alto, en el que puedo trascender, donde tengo esos vacíos, estas heridas Imaginarias?
(no cambia de tono, sigue siendo alegre, quiero aprender a saber como lo hace)
- Bueno aquí es donde tengo que decir que no tengo ni idea. La memoria lo abarca todo. Los sueños en algún momento, si no todo el tiempo son memoria. Si yo llego hasta allí para recordar lo que deseo, lo haya puesto yo allí o algún otro, por que no, un bárbaro sin el mas mínimo atisbo de civitas, puede llegar y arramblar, derribar y tomar lo que se le antoje. Es una visión algo descorazonadora, lo sé. Estar a la merced de algo que no ves y que sin embargo ve todo lo que tu ves.
- Esta muerto Emil, y con él todo lo que cogió.
(esta es mi pesadilla, ser profundamente oscura, cuando no debo serlo)
(él lo recoge como con un guante y lo hace desvanecerse, como en un truco, si que es un mago)
- No...no...no, Gabrielle. Ya vuelves a retorcerte, querida. Sigue el camino recto. Siéntelo.
(parpadeo, no pienso, dejo la puerta abierta, entra el sol)
- No ha desaparecido. Sigue ahí. Nada desaparece. Vuelve al árbol y esta en otra parte pero permanece ahí.
(me señalo el pecho, me señalo el corazón)
- Aquí.
(el coge su sombrero, se levanta con una reverencia, me señala, me saluda, me reconforta)
- Ves lo que te digo. Corazón en la cabeza, si señor, una bruja de postín y abolengo.
(me decido)
- ¿Y como lo hago, Emil?
(es sincero a muerte)
- Eso querida me lo tienes que decir tú a mí.
(saco lo primero que me viene)
- ¿Soñando?¿Soñando, dentro del Árbol?
(por fin es profundo, es suave, es grave, concentrado y enfocado, místico)
- Sabes, mi hermosa dama, Bruno dice que el universo esta penetrado de vida y es Él mismo vida. Infinito. Eso también tu lo sientes, ¿verdad?. Te va a ser realmente fácil empezar. Lo interesante sera a donde te lleven los pasos.
(se a donde quiere llegar, es la zancadilla que me impedía hacer lo que debo)
- Mis pesadillas.
(asiente)
- Son parte de ti. Yo querría todas mis partes. A no ser que las regalara. Pero no ha sido así, ¿Cierto? Y sabes que eso no es bueno.
(no puedo detenerme aquí, es el camino hacia ese aprendizaje que soñé)
- Lo siento en el mismo sitio a donde voy, Emil. Lo siento. Lo que no se es como.
-Eso es algo que ya comprenderás. Ahora ponte ese camisón que me produce tan buenas sensaciones y yo te arropare con un beso en la frente.
(se ríe y se pone el sombrero para hacer lo que hace, un poco mas en otra parte)
- Espero que al despertar me lo merezca en otro lugar de tu anatomía. ¿Quizás la mejilla?
- Pero ahora es el momento en que hagas las cosas tu sola. Bueno casi, también esta ella.
- Y no te preocupes. Yo estaré aquí mismo hasta que que tu me digas que ya esta hecho.
(tengo que agradecérselo, se lo digo)
-Eres un sol, ¿Lo sabes?
(no le da importancia, le sale natural, es así en todo su ser)
- En el Uno se hace lo que se puede.

Esta Detras (ii). Pesadillas en palabras.

Hacía tiempo que no me quedaba petrificada al borde del umbral de una puerta. La ultima vez creo que tenia apenas doce años. Con la mano sosteniendo la manilla del cierre y los pies anclados al suelo. Incapaz de moverme. Escuchando dos voces al mismo tiempo. No se si aterrada es la palabra.

Es extraño por que, perdida en averiguar lo que estoy sintiendo, ha sido ese fugaz instante el que me ha hecho reconocerlo.

Siempre
son emociones y sentimientos difíciles de explicar

La voz mas fuerte es la de Anibal. Aun la retengo. Atesoro cada momento de él como si fuera a perderlos en cualquier ocasión. Es un poco retorcido, lo creo, pero intento que sea como una sucesión de emociones brillantes que me den luz y profundidad, si algún día me falta, no una mera recopilación de estampas.
Lo oigo siempre con la sordina del amor. Lo adoro cuando dice cosas profundas e intento ser comprensiva cuando creo que se equivoca. Lo duro es que hacer cuando lo que describe su boca son imágenes terribles. No se como guardare este recuerdo.

Recuerdo haber dicho, que cuando entendiera temblaría. He temblado tanto que no casi ahora no puedo moverme.
Mi imaginación sigue trazando con precisos pinceles cada detalle. Entiendo.

Son Pesadillas puestas en Palabras. Una locura que no debería ver la luz de la mente.
Es un dolor en mi cabeza. Mi interior no estaba escuchándolo. Hasta ahora. La otra voz.

Cada palabra es un brote pernicioso. Cada visión es una puntualización en la agonía.
Lo conozco. Cada silaba. Cada pose. Cada terrible paso.
Sé el regusto que tiene las mordeduras sobre mi piel y la tela de arpillera repleta de alfileres.
Sé el impacto de mis caderas contra el suelo una y otra vez mientras me violentan por cada agujero.
Sé lo salvaje y afilado que es lo que te atraviesa cuando tu hija muere en tu vientre, sabiendo que lo peor es, que no ha muerto.
Sé lo sucia que te ves, por que no te importa mas que el placer de cada infinito dolor, e incluso pensar esto es doloroso y placentero.
Sé lo que me martiriza en el regocijo el haber arrastrado a Olympia y Pola conmigo, para no estar sola.
Sé de la desesperación de la necesidad de consumir la carne de Jeanne con mis dientes.
Sé que al final todo se resume en la única cosa que es la verdad.
Lo arrasador de su ausencia, lo que me mataría si no estuviera Anibal.
Lo sé todo por que es toda mía, toda la pesadilla.
Cada una de esas imágenes. Son vivencias reales. Fuera de la vigilia.

Nunca antes la había experimentado conscientemente, pero con cada sonido de su voz ha vuelto.
Se ha filtrado hacia dentro. Ha rellenado su hueco.Me ha enseñado que la fisura es aun mayor.

Ahora entiendo.

Desde la tarde me he esforzado en mantenerme atenta. He sentido que había una voz que me arrastraba. Que me susurraba, vete a dormir, como si me fuera una parte de la vida, en ello . Era el sonido imperceptible de un dolor que no tenia otro camino para expresarse.

Me he dicho que normalmente no recuerdo mis sueños o mis pesadillas al despertar. Eso no significan que no existan. De alguna manera forman parte de mi tejido mental y espiritual. Son un vasto reino, la mayoría del tiempo inexplorado. Pero están ahí.

Eso, ese Ikelos se aferro a través de ellos. Nadie lo vio por que era meramente un sueño. Mi sueño. Era yo.

Pero ahora que ya no existe tampoco están mis partes. Hay un vació muy grande. Cuando saltó se llevó un valioso equipaje. Un trozo de mis sueños, casi todas mis pesadillas.
Se esfumaron cuando Pola lo destruyó.

Y aunque parezca lo contrario, no es bueno.

Ya estoy en mi habitación. No le he dicho nada a nadie. He oído a lo que se enfrentan y yo no soy tan importante. Se que debo decirles algo antes de que se metan en mayor de los agujeros negros, pero primero tengo que hablar con alguien. Antes de preocuparlos mas. Tengo que hablar con Emil, Julius y Violetta.
Quizás sea algo a lo que pueda poner remedio sola.
Ahora. Antes de que me venza el sueño.

Aun hay tiempo. Ellos están en Sighişoara, protegido en el feudo y Emil tendrá tiempo de poder advertirlos.

Pero no se que esperar cuando me ponga a soñar.

Esta Detras (i). La Desventura de una Tarde en la Opera.

Es posible tener un punto ciego y no darse cuenta hasta que lo pierdes. Esto es una afirmación no una pregunta. Estaba en mi. En ningún momento lo he tenido conscientemente presente.

Lo he visto saltar como una fiera hacia Pola. Entonces ha sido cuando se roto el encantamiento.
Su cuerpo humo y sombra y hambre. Su esencia tomaba consistencia en partes con mucho mas peso.
He visto sus ojos, invisibles para mi hasta ese instante. Codiciosos, desmedidos,... voraces... míos.

Cuando al final se ha revelado para mi, las fuerzas del amor y la fortuna que guían las manos de Pola y Elyze, lo han consumido. Pero no he sentido el vació cerrarse. Hay parte que no ha retornado a su lugar. Lugar que se que conozco. Pero del que, aunque lo estoy intentando, aun no soy capaz de darle nombre.

Me he abrazado a Frantisek y me he arrullado en él. En las entrañas del Palais Garnier, ya no he pensado en lo que esperaba que hubiera querido que fuera esta tarde en la opera. Me he diluido en los conductos de la savia de mi memoria para traer los hechos hasta la consciencia y así reconocerlos.

El tiempo de los recuerdos ha caminado hacia atrás como un cohete y he apartado el dolor y la estupefacción en busca de certezas.
Tengo el convencimiento de que cuando entienda sera cuando tiemble pero ahora, en ese instante y al lado de mis amigos no ha habido sitio para el miedo.
Rodeada de la gente que quiero y se que me quiere no hay razón que temer.

Siento aun la quietud de Annette en mi vientre, tan opuesta a la inquietud frenética de esos instantes de antes que ya se alejan.
Doy gracias a la Diosa por mi hija, a través del amor agradecido y orgulloso que le envió a ella.
He notado lo que ha luchado en mis huesos, en mi estomago, en mi garganta, mi corazón y mi cabeza.
También he comprendido las miradas llenas de determinación de Elyze. Estoy con ella de acuerdo. Creo que ella lo sabe. Lo daré por Annette siempre todo, cualesquiera que hubiera sido la idea que a Elyze, mi ángel de la guarda, se le hubiera ocurrido.

Pero no había respuesta en ellas. Mas atrás. Voy mas atrás.

He mirado el rostro adorable de Pola y he sonreído tímidamente por que no podría reír plenamente viendo la preocupación en él.
Siempre me puedo aferrar a su firme gravedad, y como la Luna hace con la Tierra, me impulso en su fuerza en la órbita, esta vez de mis recuerdos, marcha atrás.

He abandonado el bochorno que he sentido ante mis amigos, durante las horas de representación a lo largo de la tarde, por que no era relevantes.
He comprendido de refilón los mecanismos de autoconservacion, que han llevado a los inocentes lejos de mi, y me continua perturbando el uso de mi amor como encantamiento, la gota de aceite que no les ha dejado ver en mi mas que a mi, cuando no solo yo estaba aquí dentro.
He seguido buscando otro momento para poder conocer.
Cuando he pasado por la alegría, la emoción y la paz en la gracia, de reunir a parte de mi familia para, regalarles algo especial como compartir una velada musical, no me he detenido.
Mi amor por la música. Mi maniática fijación por las historias de amor tortuosas. Mi voluntad de quitarme el miedo a ese lugar y disfrutarlo. Mi felicidad comprimida en tan nimio detalle como ver Psyche con los que disfruto sonriendo... Todo esto no se va a mancillar por el desasosiego ignominioso de lo que ha pasado en ese garaje.

He volado a la noche. A mi cama. Al ronroneo del mar contra el barco. A mis sueños en la ultima noche de crucero.
A veces mis sueños son agradables. A veces tengo malos sueños. Casi nunca los recuerdo bien, creo que es así para solo fijarme en los que son importantes.
En la duermevela mi ensoñación sabia lo que ocurre. Y Yo alejada de ese instante por la distancia de momentos he mirado. Y he notado a Anibal. Y...

Mi intuición me ha respondido lo que Pola me estaba diciendo, al mismo tiempo. Odio esta sincronicidad.

Es Anibal el que esta mal. ¡Oh Diosa....!
Y no me he dado cuenta en ningún momento.

2/12/07

Diario de Una Luz (x). Vida en la Magia.

Me había propuesto el darte un inicio de vida tranquilo.
La idea era que nacieras experimentando la vida tal cual.
Al igual que lo hace la mayoría.

No era un buen plan y no se en que estaría pensando.
No vas a ser como la mayoría.
Incluso aunque la posibilidad de que heredes la naturaleza de tu padre no se cumpla y seas solo una niña sana, una joven pizpireta y una mujer sensata hay algo que vas a sentir.
Supongo que todos los días.

Vivirás la Vida en la Magia.

No me refiero a un devenir de efectos de pirotecnia continua y mundos asombrosos.
Me refiero a esta torre y a los que en ella habitan.
No vas a tener dos padres si no un buen montón y de los buenos.

Y vas a conocer a través de ellos lo fantásticos aspectos de esta vida.
Si te escuchas este diario y no te duermes por el camino, oirás a mama hablar del Árbol de la Vida. Ellos son ramas de ese mi árbol y sospecho que alguno incluso un tronco.

¿Como no ser como la mayoría, si te puedes subir a observar desde la altura que te proporcionara cada uno? Veras en ellos la Verdad.

No seras como la gran mayoría, y me gusta esa perspectiva, pero lo que mama te intentara inculcarte es que no ser como los demás no significa ser diferente.
Significa Ser.
Cada uno tiene una parte del Todo.
Ya veremos que parte escoges tu.
Pero sin los demás no sera nada.

1/12/07

Diario para Una Luz (ix). La Noche en la que Yo Nací.

Te he hablado de mi fijación en los recuerdos. De lo que son para mi y de lo que construyo alrededor de ellos.
La memoria es mi punto de partida. He ahí una razón de estos diarios.
Tengo un recuerdo para compartir contigo.
El primero. De la noche en la que yo nací.
No debería ser posible. La memoria no tiene tanta consistencia. Pero está. Lo tengo.

La noche es fría y el vapor traza jirones sobre un firmamento limpio cuajado de estelas verdosas y estallidos rojizos. El cielo se rasga con las lágrimas de estrellas que caen. Son tantas que la noche es verde. Son tantas que parece inconmensurablemente triste.
Mi cuerpo se arrebuja en los brazos de un pecho compungido y fuerte. Acabo de nacer. Acaba de morir mi Madre.

Durante mucho tiempo me he autoengañado creyendo que era posible. Si puedo ver al otro lado del mundo por que al final no hay distancia. Si puedo convencer a las probabilidades para que lleve da la mano al rayo hacia donde apunto. Si el futuro, y el presente y el pasado son espejos donde me he reflejado. Si todo esto es posible y mas, por que no ser consciente de mi alrededor a los pocos minutos de vida. ¿Por que no, ser especial en eso?

He pasado mucho tiempo ignorando los significados de este recuerdo, enroscada en mi orgullo de ser alguien mejor, enroscada en la culpa de la muerte de Mama. He pasado otro mucho tiempo últimamente pensando y reflexionando sobre mi error.
Eres a la primera persona a la que se lo cuento. Y es por que tu, mi niña me has dado la llave de mi obtusa incomprensión. Me estas enseñando y ni siquiera aun has nacido.

No hay posibilidad de que ese recuerdo sea mio aunque es mio en toda su extensión. Ni mis ojos eran capaces de ver aquel portento, ni mis oídos podían oír aquella respiración, ni mi ser estaba lo suficientemente asido para componer aquella emoción. Pero hay otras formas de ser consciente.

El Despertar de el Sueño de los Durmientes es un camino para el que deberías estar preparado. Lo debes buscar, ser consciente de lo que tratas de hacer y poner todo tu empeño, pequeño o grande en andarlo. Mi recuerdo de ese día no es mio en el fondo de que nos son mis ojos los que vieron, ni mis oídos los que escucharon, ni mi dolor el que se me trabo en el corazón, pero lo tengo por que fui a él sin ser dueña de ese acto.

La tortura de años me decía que el hecho de Despertar tan joven y la muerte de mi madre eran un fatídico nudo de acontecimientos enlazados. Que mi abominable existencia, la había arrastrado sin control al final de la suya. Pero no fue así. He tenido que tenerte en mi vientre y estar a punto de perderte para darme cuenta.

La que iba a morir era yo. La que lo dio todo para evitarlo fue Ella. El sentimiento que me guió tantos años fue el de la perdida. Sentimiento de culpa del superviviente. No hubiera necesitado que mi padre me lo hubiera entregado cuando me sostenía es sus brazos y lloraba al ver llorar a los cielos. Me bastaba yo sola para trazarme profundos surcos en el alma pidiendo perdón. Castigándome por algo que no tiene explicación. Ahora entiendo a Papa y lo amo en la memoria que es donde puedo hacerlo. Le quiero por que se por lo que paso y lo peor es que el estaba solo.

Y ahora viene de verdad mi recuerdo. Este si es de verdad mio, y no es un hecho de memoria que puedas palpar y definir con luces, colores, sabores, tactos, y sonidos. Incluso podía pensar que no es real si no ficticio, por lo mucho que me ha costado de desenterrar.
Pero te lo voy a contar por que se, lo sé, que es real.

Es solo una sensación. Un fino impulso que no viene de ninguna parte y que te afecta en todas. ¿Como decirte con palabras lo que es imposible de meter en su totalidad en ellas y sin embargo se resume en una sola?
Lo que recuerdo, lo que me broto a mi y por eso lo he recordado, es solo y simplemente, Amor.
Amor puro.
Todo su Amor.
El Amor de su Vida.
En verdad ella fue aquella noche la Maga.


Y Ahora....
Ahora, mi Annette,............. mama seguirá llorando.